Biografía de María Callas

Cuando se habla de cantantes de óperas, surge automáticamente el nombre de María Callas.

Los grandes méritos de la soprano María Callas

Su nombre ha quedado vinculado al bel canto, como la cantante más eminente del siglo XX, que dio brillo y popularidad a  las óperas de Verdi, de Wagner y de todos los grandes compositores.

Esta extraordinaria mujer de origen griego y nacida en Nueva York en 1923, estaba dotada de una voz increíblemente hermosa y de una gran presencia en los escenarios.

No cabe duda de que sus innatas cualidades necesitaron grandes sacrificios y una enorme fuerza de voluntad, durante toda su vida, para conseguir el amplio y perfecto dominio de la técnica vocal y del talento dramático.

Su registro vocal era extraordinariamente amplio: abarcaba tres octavas. Lo cual le permitía alternar voces de soprano y de contralto, sin perder la musicalidad y la expresividad poética.

Era capaz de deleitar a su público, con notas sobreagudas  que matizaba con gran talento lírico. Decían que con ella el bel canto romántico italiano tocaba el cielo.

Su nombre está asociado en la memoria colectiva al de Aristóteles Onassis.

En total dio voz a 47 personajes, y su repertorio escénico abarcó las obras de todos los grandes compositores. Vincenzo Bellini, Gioachino Rossini, Gaetano Donizetti, Giacomo Puccini, Pietro Mascagni, Amilcare Ponchielli, Giuseppe Verdi, Arrigo Boito,  Richard Wagner, Ludwig van Beethoven, Wolfgang Amadeus Mozart, Franz von Suppe, Joseph Haydn.

Esto revela dos datos: a) que dedicó todos sus esfuerzos a pulir y mejorar ese magnífico instrumento vocal con el que la había dotado la naturaleza; b) un trabajo muy serio y profesional para memorizar textos y partituras tan variadas.

María Callas y Renata Vivaldi
María Callas con Renata Tebaldi, una soprano muy querida en Italia y dotada de una de las voces más bellas, en Verona. Crédito: Paolo Corsi

No menos numerosa es la cantidad de discos de canciones y óperas completas que grabó durante 20 años, desde 1949 hasta marzo de 1969.

Infancia y familia de María Callas

María Callas era hija de una pareja de emigrantes griegos que llegaron a Estados Unidos en agosto de 1923.

Resulta curioso saber que otra gran soprano, Victoria de los Ángeles, nació también en el año 1923.

Su madre se llamaba Evangelia Dimitriade.

Su padre, George Kaloyerópulos, era farmacéutico de profesión.

Cuando el señor Kaloyerópulos abrió un negocio familiar en un barrio griego de Manhattan, decidió cambiar su apellido por el de Callas, mucho más fácil de pronunciar y de recordar.

Barrio griego en Nueva York
Barrio griego en Nueva York. Crédito: Web de Absolut Viajes

En 1937, tras la separación de su esposo, Evangelia Dimitriade regresó a Grecia con sus dos hijas: María y Yacinthy.

Ambas volvieron a adoptar su apellido original, Kaloyerópulos.

Formación musical de la soprano María Callas

Con el firme apoyo de su madre, María comenzó su formación musical en el Conservatorio Nacional de Atenas.

Dado que tenía tan sólo 14 años, le dejaron falsificar su edad, para que pudiera inscribirse (16 años era la edad mínima).

Estudió con la soprano Maria Trivella y con Elvira Hidalgo (española, y una de las mejores sopranos.

Elvira Hidalgo se había retirado de los escenarios en 1923, y formó también a Montserrat Caballé).

En 1938, en Atenas, María Kaloyerópulos hizo su debut no profesional representando el papel de Santuzza, en Cavallería Rusticana (de Pietro Mascagni).

Elvira Hidalgo
Elvira Hidalgo fue una de las mejores mezzo sopranos y muy apreciada maestra de canto. Crédito: Wikipedia

La soprano María Callas debutó en Atenas

En 1942, María Callas hizo su verdadero debut, actuando en el Teatro Lírico Nacional de Atenas.

Su primer gran éxito lo consiguió en ese mismo año, en la Ópera de Atenas, con Tosca (de Giacomo Puccini).

En los últimos meses de la II Guerra Mundial, la flota británica desalojó de Grecia a los ocupantes alemanes y María decidió volver sola a Nueva York.

María llegó a casa de su padre y nuevamente pasó a llamarse María Callas.

Primeros éxitos de María Callas en Estados Unidos

Sus éxitos no fueron muchos, pero en 1946-1947 rechazó dos ofrecimientos de la Metropolitan Opera House de Nueva York: uno, no quería cantar en la ópera «Fidelio», porque estaba en inglés; rechazó el otro ofrecimiento, porque no quería empezar en Nueva York con el rol de Butterfly.

María Callas siempre mostró un carácter muy fuerte y era terminante en sus decisiones.

En 1946, siguió trabajando intensamente en alcanzar la perfección de su portentosa voz y en el aprendizaje de las óperas que más le interesaban.

El desarrollo de su memoria iba a la par con el perfeccionamiento de sus técnicas vocales y teatrales.

En 1947, aceptó cantar en Chicago la ópera «Turandot» (música de Giacomo Puccini),  con un reparto de cantantes europeos célebres.

Anfiteatro Verona
Anfiteatro de Verona, data del año 30 de nuestra era y es famoso por acoger representaciones de óperas. Crédito: Wikipedia. Christian Abend

Poco después, en Nueva York, conoció al director del   “Arena de Verona”, quien la contrató para cantar en ese anfiteatro “La Gioconda de Amilcare Ponchielli.

María Callas se casó con Giovanni Meneghini

Viajó entonces a Italia; allí en Verona, conoció a Giovanni Meneghini, un acaudalado industrial de la construcción, 30 años mayor que ella (que tenía 24 años).

Desde entonces Giovanni Meneghini fue decisivo en la gestión de la incipiente carrera artística de María Callas.

En 1949, María se casó con Giovanni y pasó a llamarse  María Meneghini Callas.

María Callas y Menghini
Giovanni Meneghini, próspero industrial que dejó sus negocios por estar al lado de María Callas. Crédito: Daily Mail

Su actuación en la “Gioconda” fue un gran éxito. Lamentablemente, esto no se reflejó en nuevos contratos.

Después de eso, María Callas se encontró sin empleo; pero, gracias al apoyo económico brindado por Meneghini, logró continuar con sus estudios privados de canto.

Comienzo de los grandes éxitos de María Callas

Empezó a prepararse para solicitar el papel de protagonista en la ópera “Tristán e Isolda” de Richard Wagner, en el teatro “La Fenice” de Venecia.

Consiguió el papel y tuvo un clamoroso recibimiento del público. Gracias a este éxito, consiguió contratos para  cantar «Turandot», de Puccini, y el personaje de Brunilda en “La Valquiria” de Richard Wagner, durante las temporadas de 1948-1949.

Teatro La Fenice
La Fenice es uno de los teatros más famosos del mundo y en donde se estrenaron muchas de las óperas italianas. Crédito: Wikimedia. You Flavio

En 1949, durante el receso estival europeo, hizo su debut  sudamericano en el Teatro Colón de Buenos Aires, con «Aída» de Verdi y «Norma» de Bellini.

Teatro Colón Buenos Aires
Por tamaño y acústica, el Teatro Colón inaugurado en 1908, es uno de los 5 mejores del mundo. Crédito: Pixabay

De regreso a Italia, se dio la circunstancia que en Venecia se iba a representar la ópera “I puritani” de Bellini con  Margherita Carosio en el papel de Elvira.

Pero, Margherita Carosio se enfermó y había que sustituirla urgentemente. María hizo una prueba para el director musical del teatro, quien decidió que ella sería la mejor elección como Elvira.

Se le dio una semana de plazo para que aprendiera la ópera entera. Después de la primera representación de «I puritani«, María Callas se convirtió en “la voz de Italia”. Tenía 26 años.

María Callas y una partitura
María Callas tuvo gran fuerza de voluntad para cultivar su voz y su memoria. Crédito: Sharon Mollerus

La Scala de Milán escenario de los triunfos de la Callas

El 7 de diciembre de 1951, cantó en “Aída” de Giuseppe Verdi. En ese día, la Scala de Milán se rindió ante la magnífica actuación de María.

María Callas continuó en La Scala durante la temporada de 1951–1952, cantando obras de Verdi y siendo aclamada como la mejor soprano.

La Scala de Milán
La Scala de Milán se inauguró en 1778 con una ópera de Antonio Salieri. Crédito: Wolfgang Moroder

A partir de esa fecha, las exitosas actuaciones de la Callas se multiplicaron por todos los grandes escenarios mundiales.

Actuaciones internacionales de María Callas

En París, en la Opera Garnier, María Callas dio un recital en directo, el 19 de diciembre de 1958. El recital se transmitió  a más de una docena de países en Europa.

Esto fue el inició su relación entrañable de María Callas con la ciudad de París.

Desde comienzos del siglo XX, la industria del disco había tenido un desarrollo técnico impresionante. La compañía EMI era la más importante en esos años.

En julio de 1952, Marría Callas firmó un contrato de grabación exclusiva con Walter Legge, productor musical de EMI.

Gracias a este contrato, los amantes de la música, de todo el mundo, han podido escuchar una y otra vez la prodigiosa voz de María Callas, en todos los papeles de las óperas más famosas de todos los tiempos: Rigoletto, La Traviata, Bohemia y tantas otras.

Entre 1953-1954, María Callas dio una muestra de su gran profesionalidad y fuerza de voluntad.

Cuando Luchino Visconti realizaba la puesta en escena de la ópera “La Traviata”. Visconti quería que María Callas representara al personaje de Violetta Valéry, enferma de tisis y que moría en escena.

María Callas era alta y corpulenta. Para poder interpretar verosímilmente a la tísica Violetta de la obra, se esforzó para bajar más de 36 kilos.

Ni qué decir que Visconti la contrató para todas las otras escenificaciones similares que realizó.

María Callas como Violetta
María Callas en el papel de Violetta, la cortesana en la ópera La Traviata. Crédito: Vanilafeel

En 1957, tuvo lugar una fiesta en Venecia, en donde su amiga Elsa Maxwell (columnista y crítica musical) le presentó al magnate griego Aristóteles Onassis

En 1958, María cantó junto al joven tenor canario Alfredo Kraus, en Lisboa. Fue una de las representaciones más aclamadas de “La Traviata” de Verdi.

También en 1958, en la ciudad de Dallas cantó “Medea” de Luigi Cherubini, junto a la joven española Teresa Berganza.

María Callas tuvo una actuación en el Teatro del Liceo, de Barcelona, en 1959.
En esa ocasión, se escucharon aclamaciones de  “¡viva la Tebaldi!”.

Ese lamentable incidente se debió a que su gran rival en el bel canto, era la famosa Renata Tebaldi.
Sin embargo, esto no empañó el triunfo apoteósico de María Callas en Barcelona.

El Liceo de Barcelona
El Gran Teatro Liceo de Barcelona es uno de los teatros más prestigiosos del mundo. Crédito: Wikipedia

El idilio de María Callas con el millonario Onassis

En esas fechas, se hizo público el idilio que ella mantenía con Aristóteles Onassis. El magnate griego la cubría de elogios y de regalos millonarios.

En noviembre de 1959, María dejó a su marido, Giovanni Meneghini, después de 10 años de convivencia.

Meneghini se retiró de la vida pública. Sin embargo, se mantuvo siempre como un fiel defensor de María Callas. Meneghini falleció a los 85 años, en 1981.

María Callas y Churchill
María Callas con Winston Churchill en el yate Christina, de Aristóteles Onassis. Crédito: Wikimedia

El idilio con el millonario griego nunca llegó a más. Ello se debió a la reticencia de Onassis de acceder a las peticiones de matrimonio que le hacía María Callas.

El declive de la voz de la soprano María Callas

Su relación duró hasta 1968, cuando Onassis la abandonó repentinamente, para casarse con Jacqueline Kennedy.

Desde 1961, la voz de María Callas empezó a declinar llamativamente.

Finalmente, en 1965, realizó su última representación de ópera, con «Tosca», en el Covent Garden de Londres.

No había cumplido todavía los 42 años. Su desempeño en el mundo de la lírica, dejó una marca imperecedera; y contribuyó decididamente al florecimiento del género operístico en todo el mundo.

Los últimos años de María Callas

Una vez que se retiró de los escenarios líricos, María Callas trabajó en una película de Paolo Pasolini.

También se dedicó a impartir algunas clases magistrales de canto.

Poco antes había renunciado a la ciudadanía estadounidense y adoptado nuevamente la nacionalidad griega.

Se instaló definitivamente en París. Ahí vivió en la más completa soledad, en un apartamento cerca de Trocadero, en la Avenida George Mandel.

Avenida Georges Mandel
María Callas vivió en Avenida Georges Mandel, 36, en el tercer piso  cerca de la Plaza Trocadero. Crédito: Wikimedia

En 1973, después de  años de ausencia de los escenarios, su amigo y antiguo compañero de escena, Giuseppe di Stefano, la animó a actuar con él en «El tenor de la Callas«.

Lo hicieron para evocar los viejos tiempos de éxito juntos.

El primer concierto de la gira mundial, tuvo lugar el 25 de octubre, en Hamburgo.

Con apenas vestigios de su proverbial voz, este concierto fue un fracaso artístico. Sin embargo, resultó ser un éxito de la nostalgia, en todo el mundo.

El concierto final tuvo lugar el 11 de noviembre de 1974 en Sapporo (ciudad del norte de Japón). Fue el último lugar del planeta donde se escuchó cantar a María Callas.

El 16 de septiembre de 1977, María falleció en su apartamento de París.

Su funeral tuvo lugar el 20 de septiembre de 1977; su cuerpo fue incinerado en el cementerio parisino de Père Lachaise.

Las cenizas fueron dispersadas en el mar Egeo.

Han pasado más de 40 años desde su fallecimiento. Pero la voz de María Callas sigue deleitando a millones de personas.

Dos de las muchas webs que aportan información acerca de María Callas, son: «iOpera» y «La Vanguardia«.

Cementerio Père Lachaise
Père Lachaise, con 44 Há, es el cementerio interior más grande y famoso de París. Crédito: Wikimedia. Simdaperce

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