Biografía de Oriana Fallaci

Oriana Fallaci  fue una gran escritora italiana, una extraordinaria periodista, excepcionalmente valiente.

Fue la primera mujer italiana corresponsal de guerra.

Como escritora de doce libros, vendió veinte millones de ejemplares en todo el mundo.

Ganó un gran prestigio internacional como periodista, especialmente por sus entrevistas a personajes famosos.

Infancia y juventud de la escritora Oriana Fallaci

Oriana Fallaci nació en Florencia, el 29 de junio de 1929. Fue la mayor de cuatro hermanas.

El Duomo de Florencia
El Duomo de Florencia, con su grandiosa cúpula de 114 m de altura, obra de Filippo Brunelleschi. Crédito: Wikipedia

La infancia de Oriana Fallaci transcurrió en la Italia fascista de Mussolini.

Su padre, Edoardo Fallaci, era albañil y nada simpatizante con las ideasdel gobierno italiano de esos años.

Durante la ocupación de Florencia por los alemanes, Edoardo Fallaci fue hecho prisionero y torturado.

La Oriana adolescente fue partisana durante la II Guerra Mundial.

Se incorporó, en su ciudad natal, al movimiento clandestino de la Resistencia: «Justicia y Libertad«.

Ella se ocupaba del transporte de municiones de una parte a otra del Arno.

Atravesaba el río en el punto de seca, pues los alemanes habían destruido los puentes.

Cursó estudios medios en el liceo clásico Galileo. Consiguió becas​ para ingresar en la Facultad de Medicina.

La vocación de escritora se la debió a su tío Bruno

Su tío Bruno Fallaci le decía que estudiar Medicina le ayudaría a ser escritora.

Pero, como necesitaba costearse los estudios universitarios, se dedicó a escribir pequeños reportajes para un diario de Florencia.

Poco después, animada por su tío Bruno, que era periodista y director de algunos semanarios, dejó los estudios de medicina y empezó a trabajar para el “Mattino dell’Italia centrale”, periódico de inspiración cristiana.

Le encargaron distintos temas: sucesos, crónica judicial y costumbres.

Fue despedida del periódico porque se negó a escribir un artículo a favor de Palmiro Togliatti (Secretario General del Partido Comunista Italiano), como le había ordenado el Director.

Como el tío Bruno era Director de un semanario de Milán, allá fue a parar la joven contestaria.

Para no ser acusado de favorecer a su sobrina, su tío le encomendaba los peores trabajos.

Según decía Oriana: “le daba los encargos infames”.

Comienzo de su carrera como reportera y periodista

En 1951, a sus 22 años, empezó a escribir artículos para «L’Europeo».

Oriana Fallaci se ocupaba de asuntos de modas, noticias de sociedad y sucesos.

Fue el comienzo profesional de su magnífica carrera de periodista.

En 1956, viajó por primera vez a Nueva York para escribir sobre famosos, temas de sociedad y del corazón.

Estas experiencias le inspiraron su primer libro: “Los siete pecados capitales de Hollywood”.

El prólogo del libro se lo escribió Orson Welles, ya famoso por su programa radiofónico “La guerra de los mundos«.

Orson Welles
Orson Welles en el año 1941. Crédito: Wikimedia. CBS Radio

Trabajos de Oriana Fallaci en la década de 1960

Se encontró a gusto en la ciudad de Nueva York y allí se instaló en la década de 1960.

En 1961, realizó un reportaje sobre la condición de la mujer en Oriente.

Sus ideas y opiniones al respecto, las reflejó en un libro que fue su primer gran éxito editorial: “El sexo inútil – Viaje en torno a la mujer”.

Animada por la editorial, en 1962 publicó “Penélope en la guerra”, novela de ficción.

En la novela cuenta la vida de una chica italiana que va a Nueva York para trabajar. Y la chica encuentra allí a personas de su pasado.

La carrera espacial era el gran tema en Estados Unidos y en el mundo.
Oriana consiguió entrevistar a quien estaba al frente de los técnicos y

astronautas de la NASA, Wernher von Braun, el artífice de los misiles V1 y V2 de la Alemania nazi, que habían aterrorizado a los británicos, durante la Segunda Guerra Mundial.

Oriana dedicó a su padre el libro “Si el Sol muere”, que publicó en 1965.

El libro se basa en lo que Orina Fallaci aprendió en estos reportajes a Werner von Braun.

Su simpatía y profesionalidad, le ganaron el afecto de quienes la conocieron durante sus visitas a la NASA.

Recabó muchas informaciones acerca de la Apolo 11, la primera nave espacial que aterrizó en la Luna.

En 1970, publicó su libro “Aquel día en la Luna”, en donde recogió muchas de sus experiencias de esos míticos días.

La tripulación que llegó a la Luna en el Apolo XII
La tripulación que llegó a la Luna en el Apolo XII. Crédito: Wikimedia. NASA

La Apolo 12 debía ser la segunda nave americana que se posara en terreno lunar.

Un día antes del despegue, Charles Conrad fue a ver a Oriana, para pedirle  consejo acerca de la frase a pronunciar en el momento que él pisara la Luna.

Neil Armstrong, el primer astronauta que pisó la Luna había dicho: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Dada la baja estatura de Conrad, Oriana le recomendó que dijera: “Para Neil sería un pequeño paso; para mí ha sido un paso muy grande”. El comandante Conrad, dijo exactamente esa frase, cuando bajó de la Apolo 12 y pisó la Luna.

Charles Conrad había llevado  consigo a la Luna, una foto de su madre, y otra de Oriana. ¡Buen detalle de Charles!

Dos años antes, en 1967, su periódico, L’Europeo, la destinó a Vietnam en calidad de corresponsal de guerra.

Oriana Fallaci volvió a ese país doce veces en siete años.

Documentó minuciosamente las mentiras y atrocidades, pero también el heroísmo y la generosidad que presenció en ese conflicto.

Lo calificó de locura sangrienta y describió la guerra con agudas críticas tanto al VietCong y a los comunistas, como a los estadounidenses y a los survietnamitas.

En Vietnam, un niño pequeño, un soldado triste.
En Vietnam, un niño pequeño, un soldado triste. Crédito: Pixabay. Jamed13

Plasmó sus experiencias de un año en esta guerra que vivió en primera persona, en el libro “Nada y así sea”, publicado en 1969.

En un pasaje del libro, ridiculizael vandalismo de los estudiantes burgueses que osan invocar al Che Guevara, pero que viven en casas con aire acondicionado, van a la escuela en el todoterreno de papá y al night club con la camisa de seda”.

Hacia mediados de 1968, abandonó provisionalmente el frente de Vietnam, y regresó a los Estados Unidos, para cubrir las muertes de Martin Luther King y de Robert Kennedy.

Luther King
Martin Luther King asesinado en 1968 cuando recién tenía 39 años. Crédito: Wikimedia. USMC-09611

El 2 de octubre 1968, en vísperas de los Juegos Olímpicos de México 1968, hubo una manifestación de protesta de los estudiantes mexicanos contra la ocupación militar del campus de la Universidad.

Durante la brutal represión, conocida como “la matanza de Atlelolco”, fueron asesinados decenas de  jóvenes.

Oriana resultó herida por una ráfaga de ametralladora; creyendo que estaba muerta, la trasladaron al tanatorio de un hospital, donde un sacerdote se percató de que estaba viva

Plaza de las Tres Culturas
En la Plaza de las Tres Culturas fueron masacrados más de 100 estudiantes. Crédito: Marta Debayle

Como corresponsal de guerra siguió también los conflictos entre la India y Pakistán, los de América del Sur​ y los de Oriente Medio

En Grecia, Oriana Fallaci se enamoró

En 1973, Oriana se había desplazado a Grecia, para cubrir la información relativa a la oposición de los griegos a la Dictadura de los Coroneles.

El 21 de agosto 1973, conoció a Alexandros Panagoulis, uno de los líderes de la oposición, que fue perseguido, torturado y encarcelado durante mucho tiempo.

Se encontraron el día que Alexandros salió de la cárcel.

Ambos se gustaron y a partir de ese día formaron una feliz pareja.

Alexandros Panogoulis, poeta y político griego
Alexandros Panogoulis, poeta y político griego. Crédito: Wikipedia

En 1975, Fallaci y Panagoulis colaboraron en las investigaciones sobre la muerte de Pier Paolo Pasolini, un amigo común.

Oriana fue la primera periodista que denunció el móvil político del asesinato del poeta.

Paolo Passolini
Pier Paolo Passolini fue escritor, poeta y director de cine. Crédito: Flickr. smalloranges

El 1º de agosto de 1976, Alexandros Panagoulis falleció en un misterioso accidente de circulación.

Oriana Fallaci siempre consideró que el accidente de Panagoulis fue un homicidio ordenado por políticos que habían hecho carrera con la junta militar.

La muerte de su amado Alexandros marcó profundamente la vida de la escritora.

Esperaba un hijo de él, pero lo perdió.

Plasmó su tremendo dolor y su profunda emoción, en el libro que publicó en el mismo año del homicidio de Alexandros, y que dedicó al hijo que esperaba: “Carta a un niño que nunca nació”.

El libro fue un gran éxito editorial y se vendieron cuatro millones y medio de copias en todo el mundo.

Además, Fallaci describió la vida de Panagoulis en su novela “Un hombre”, publicada en 1979.

Las famosas entrevistas de Oriana Fallaci

A su actividad como reportera de guerra, siguieron entrevistas a importantes personalidades de la política y del cine.

Oriana Fallaci publicó análisis de los principales acontecimientos mundiales y de los temas contemporáneos más relevantes.

Su aguda percepción psicológica y la exhaustiva preparación documental previa a las entrevistas, le dieron una más que merecida fama de buena escritora.

Algunas de esas entrevistas fueron recogidas en su libro “Entrevista con la historia” publicado en 1974.

Orianaí Fallaci entrevistando al poderoso ayatola iraní, Jomeini
Oriana Fallaci entrevistando al poderoso ayatola iraní, Jomeini. Crédito: ABC. Jorge S. Casillas

El Rector del Columbia College de Chicago le otorgó la “Licenciatura Honoris Causa en Literatura”; y en la ceremonia de entrega, dijo de ella que era “Una de las escritoras más leídas y amadas del mundo”.

Su estilo siempre fue muy personal y provocativo.

Partía de la hipótesis de que lo importante de las entrevistas no son las preguntas sino las respuestas.

Decía que “Si una persona tiene talento, se le puede preguntar la cosa más trivial del mundo: siempre responderá de modo brillante y profundo.

Si una persona es mediocre, aunque se le plantee la pregunta más inteligente del mundo, siempre responderá de manera mediocre”.

Oriana Fallaci
Oriana Fallaci cuando hacía sus legendarias entrevistas a personajes famosos. Crédito: Wikipedia

Oriana Fallaci reportera en la guerra del Líbano

En 1983, el Ministro de Defensa, Giovanni Spadolini, autorizó a Oriana Fallaci para acreditarse en el contingente de las tropas italianas enviadas a Beirut, bajo el mando de la Naciones Unidas.

El Líbano era un país sumido en una guerra cruel e inútil; y la ONU había decidido intervenir para llevar la paz al pueblo libanés.

En 1990, inspirada en las duras experiencias de las tropas italianas, Oriana publicó “Inshallah”, una novela épica que recrea con crudeza la terrible situación de un país en guerra.

Es una crónica de sufrimiento, muerte y devastación.

Escrita con pericia y maestría, es un acto de amor a esos hombres y mujeres, viejos y niños, asesinados en las calles de Beirut.

Desolación en Beirut durante la Guerra del Líbano
Desolación en Beirut durante la Guerra del Líbano. Crédito: Wikipedia. James Case

El libro empieza con la descripción del primer doble atentado suicida de los terroristas islámicos contra los cuarteles americanos y franceses, que dejó 299 muertos entre los militares.

Los últimos años de la vida de Oriana Fallaci

En el 1991, asistió como enviada especial a la Guerra del Golfo.  Fue la última vez que trabajó como reportera de guerra.

Después, se retiró a Nueva York, donde residió en un chalé de dos pisos del Upper East Side en Manhattan.

Ahí empezó a escribir una novela que le llevó todos los años noventa, sólo interrumpida por los acontecimientos del 11 de septiembre 2001.

Atentado Torres Gemelas
Atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. Crédito: Wikipedia

En ese año, descubrió que tenía cáncer de pulmón al que ella, más tarde, llamaría “el alienígena”.

La novela fue publicada después de sus muerte, el 30 de julio 2008.

Titulada “Un sombrero lleno de cerezas”, trata de una saga familiar italiana que discurre desde 1773 hasta 1889.

A raíz del atentado del 11 de septiembre de 2001, mediante libros y artículos de prensa, denunció la decadencia de la civilización occidental, amenazada por el fundamentalismo islámico.

Opinó que se trata de un planificado intento del mundo islámico, para islamizar Occidente y someterlo a las doctrinas del Corán.

Reiteraba que la creciente presión ejercida en los últimos años por la inmigración islámica hacia Europa, y en particular hacia Italia, unida al aumento de actitudes de intolerancia recíproca, eran la demostración de lo acertado de su tesis.

En cuanto a sus creencias religiosas, se declaraba  “atea-cristiana”.

En su libro “La fuerza de la razón” mostró públicamente su admiración por el Papa Benedicto XVI.

El Papa la recibió en audiencia privada, el 27 de agosto 2005, en Castel Gandolfo.

Benedicto XVI
Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) el 265º Papa de la Iglesia Católica. Crédito: Wikimedia. WD Krause

En ese año, 2005, fue consciente de su mala salud a consecuencia del cáncer que padecía.

Dijo que quería morir en su ciudad natal, mirando el río Arno desde el Puente Vecchio.

Fue ingresada en la clínica de Santa Chiara.

Murió en Florencia, el 15 de septiembre de 2006 a los 77 años.

Cementerio Florencua
Tumba de Oriana Fallaci en el Cementerio de los Laureles, en Florencia. (Cimitero degli Allori). Crédito: Creative Commons. I.Cyberullé

En 2015, Cristina De Stefano (Editorial Aguilar, 2015), publicó la primera biografía autorizada de la famosa periodista y escritora italiana.

Un año después, en 2016,  su sobrino y heredero, Edoardo Perazzi, publico una colección de 120 cartas.
Las recopiló en el libro ”El miedo es un pecado”.

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