Biografía de Isabel la Católica

Isabel y Fernando: los Reyes Católicos, inseparables en la vida y en la historia. A ellos se debe el inicio de la unificación de España como país, y el descubrimiento de América en 1492.
Isabel se opuso decididamente a todos los compromisos de matrimonio que tuvo antes de Fernando.

Fernando fue el marido inteligente y fiel durante los 35 fructíferos años de su matrimonio con Isabel.

Para muchos historiadores y estudiosos, Isabel es la más grande de las reinas de España. En realidad, después de Isabel y Fernando, España fue gobernada por reyes extranjeros. Muchos opinan que esto cambió el rumbo en la historia de este gran país.

Antecedentes familiares de Isabel de Castilla

Isabel, hija del rey Juan II de Castilla y de su segunda mujer, Isabel de Portugal, nació en Madrigal de las Altas Torres, ​ el 22 de abril de 1451. Dos años después, nació su hermano Alfonso.

Casa natal de Isabel la Católica, en Madrigal de las Altas Torres, cerca de Ávila. Crédito: fotógrafo: Cruccone
Casa natal de Isabel la Católica, en Madrigal de las Altas Torres, cerca de Ávila. Crédito: fotógrafo: Cruccone

Su padre había estado casado con María de Aragón, y en 1425 había nacido su hijo Enrique.

En 1454, murió Juan II, y el hermanastro de Isabel ocupó el trono de Castilla, con el nombre de Enrique IV.

Isabel fue enviada con su madre y su hermano Alfonso a la villa de Arévalo. Allí, la pequeña Isabel presenció los ataques de locura que sufría su madre.

Lienzo en el Museo del Prado, que representa a Isabel la Católica, mirando el cadáver de su padre, Fernando II de Castilla, en la Cartuja de Miraflores. Pintor: Luis Álvarez.
Lienzo en el Museo del Prado, que representa a Isabel la Católica mirando el cadáver de su padre, Fernando II de Castilla, en la Cartuja de Miraflores. Pintor: Luis Álvarez.

En 1461, Isabel y su hermano Alfonso fueron enviados a Segovia, a la Corte, para que estuvieran cerca del rey Enrique IV de Castilla y de su esposa doña Juana de Portugal.

Doña Juana hija de Enrique IV

La hija de los reyes: doña Juana, nació en febrero de 1962,

Enrique IV quiso comprometer en matrimonio a Isabel con el Rey Alfonso V de Portugal, que era 20 años mayor que ella.

En 1464, logró reunirlos en el Monasterio de Guadalupe. Isabel, que apenas tenía 13 años, lo rechazó.

Al año siguiente, una parte de los nobles de Castilla se enfrentaron al rey Enrique IV, con la intención de proclamar en su lugar al hermano de Isabel, el joven Alfonso, que tenía doce años.

Pero, Alfonso murió en 1468, Isabel rechazó proclamarse reina mientras su hermanastro Enrique IV estuviera vivo.

Más tarde, cuando contaba 16 años, Isabel fue comprometida con Pedro Girón, de 43 años, maestre de Calatrava; Girón murió por causas desconocidas mientras realizaba el trayecto para encontrarse con su prometida.

El 18 de septiembre de 1468, Isabel fue proclamada Princesa de Asturias y  enviada a vivir a la ciudad de Ocaña, cerca de Toledo.

Retrato de Isabel la Católica, que forma parte de un retablo realizado por el pintor flamenco Gerard David, en la Colegiata Santa María la Mayor, de Toro, Zamora
Retrato de Isabel la Católica, que forma parte de un retablo realizado por el pintor flamenco Gerard David, en la Colegiata Santa María la Mayor, de Toro, Zamora

 

Negociaciones para el matrimonio de Isabel de Castilla

Nuevamente Enrique IV intentó concertar un matrimonio de Isabel con Alfonso V rey de Portugal. La propuesta de Enrique IV incluía la cláusula de que su hija Juana se casaría con el hijo de Alfonso V de Portugal.

Se trataba de una buena estrategia para unir los dos reinos, pero Isabel se negó nuevamente al compromiso.

Después de este fiasco, Enrique IV intentó casar a su rebelde  hermana con el duque de Guyena, hermano de Luis XI de Francia; de nuevo Isabel se negó rotundamente.

Mientras tanto, el Rey de Aragón, Juan II, estaba intentando negociar la boda de su hijo Fernando con Isabel.

Había un gran inconveniente: al ser ambos primos segundos, necesitaban una dispensa del Papa. Los cortesanos de ambas cortes se inventaron una Bula papal y las negociaciones siguieron su curso.

En esta ocasión, Isabel aceptó el compromiso, y el 5 de marzo de 1469 se firmaron las capitulaciones matrimoniales; en secreto, pues en Ocaña Isabel era custodiada estrechamente por don Juan Pacheco.

Evidentemente Isabel dio su consentimiento a este plan secreto, motivada también por la juventud del candidato, que era un año menor que ella: Fernando había nacido en 1452.

Retrato de Fernando II, Rey de Aragón. Está depositado en el Alcázar de Segovia. Crédito: Wikipedia
Retrato de Fernando II, Rey de Aragón. Está depositado en el Alcázar de Segovia. Crédito: Wikipedia

Matrimonio de Isabel con Fernando de Aragón

Ante el temor de que Enrique IV hiciera abortar sus planes, Isabel salió de Ocaña con la excusa de ir a visitar la tumba de su hermano Alfonso, que estaba en Ávila.

Por su parte, Fernando atravesó Castilla en secreto, disfrazado de mozo de mula de unos comerciantes.

Finalmente, el 19 de octubre de 1469. Isabel y Fernando contrajeron matrimonio en Valladolid.
Este matrimonio costó a Isabel el enfrentamiento con su hermanastro, el rey Enrique IV de Castilla.

Los hijos de Isabel y Fernando

Isabel y Fernando tuvieron 4 hijos, todos ellos inteligentes y hermosos. Les proporcionaron la mejor educación en literatura, filosofía, historia, música, diplomacia, administración e idiomas.

Lienzo del pintor Isidoro Santos, que representa a Isabel la Católica mientras observa las clases que reciben sus hijos. Se guarda en el Museo del Prado
Lienzo del pintor Isidoro Santos, que representa a Isabel la Católica mientras observa las clases que reciben sus hijos. Se guarda en el Museo del Prado
  • Isabel, nacida en 1470. Se casó sucesivamente con dos reyes de Portugal: Alfonso y Manuel. Falleció en 1497.
  • Juan, nacido en 1478, en Sevilla. Se casó por amor con la archiduquesa de Austria, la bella e inteligente Margarita. Tuvo muy mala salud toda su vida; murió en octubre de 1497, frustrando las esperanzas de que llegara a ser rey de Castilla y Aragón.
  • Juana, nacida en 1479. Llegó a dominar perfectamente el latín, incluso a nivel coloquial. Se casó con el hermano de Margarita (su cuñada), Felipe de Habsburgo, con el cual tuvo 6 hijos, el más conocido de ellos es Carlos V.
  • Catalina, nacida en 1485. Se casó con Enrique VIII de Inglaterra.

En 1471, el papa Sixto IV envió al cardenal Rodrigo de Borja a España, para que hiciera entrega de la Bula Pontificia, que dispensaba de consanguinidad a Isabel y Fernando.​

El cardenal negoció con ellos: les daría la bula a cambio de que ellos, en cuanto fuera posible, le concedieran la ciudad de Gandía a su hijo Pedro Luis.

Isabel se proclamó Reina de Castilla

Tres años más tarde, murió Enrique IV de Castilla.  Isabel se proclamó reina de Castilla, el 13 de diciembre de 1474, en Segovia.

Estalló entonces la guerra entre los partidarios de Isabel y los de su sobrina Juana, la hija de Enrique IV  y de Juana de Portugal. Se llamó la “guerra de sucesión” y duró cuatro años, desde 1475 hasta 1479.

Prueba de la valentía y coraje de Isabel es cómo enfrentó el motín que tuvo lugar en el Alcázar de Segovia en 1476.

Retrato de Isabel de Castilla. Pintor anónimo. El cuadro se conserva en el Museo del Prado.
Retrato de Isabel de Castilla. Pintor anónimo. El cuadro se conserva en el Museo del Prado.

Allí residía la Corte. La hija primogénita de los reyes, estaba al cuidado de Beatriz de Bobadilla y de su esposo, el alcaide Andrés Cabrera.

Aprovechando la ausencia de la reina Isabel, que había ido a visitar al poderoso Cardenal Mendoza, unos provocadores disfrazados de campesinos, arengaron a la población para destituir al alcaide y poner en su lugar al anterior.

Una masa de gente enfurecida, armada con herramientas, palos y piedras se dirigió hacia el Alcázar.

En cuanto se enteró de lo que ocurría, Isabel montó a caballo y, acompañada por tres guardias, cabalgó 60 kilómetros hasta Segovia.

A la entrada, el obispo intentó detenerla, por el gran peligro que corría; pero Isabel desoyó el consejo y avanzó hasta el Alcázar.

Entró y dejó las puertas abiertas, invitando a los amotinados a que entraran para exponerle sus quejas. Después de escucharlos, mantuvo en el puesto a Andrés Cabrera. A partir de ese día, el pueblo de Segovia guardó fidelidad absoluta a Isabel de Castilla.

Isabel y Fernando proclamados reyes de Castilla

En 1479, se puso fin a la guerra de sucesión. El Tratado de Paz reconocía a Isabel y Fernando como reyes de Castilla a cambio de ciertas concesiones a Portugal.

Tras la guerra, Isabel mandó construir en Toledo, el Monasterio de San Juan de los Reyes.

En cuanto pudo, Isabel reorganizó el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles;  y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de Enrique IV.

Isabel fue una gran impulsora de la educación y de la instrucción cultural de la mujer.

El destacado humanista Antonio de Nebrija y la gran erudita Beatriz Galindo (la Latina) recibieron todo su eficaz ayuda.

Isabel apoyó de forma incondicional que Luisa Medrano pudiera llegar a ser «catedrática» nada menos que en la Universidad de Salamanca a comienzos de los años 1500!!.

Isabel de Castilla una mujer extraordinaria y valiente

Durante las campañas militares de Fernando, la Reina Isabel estuvo siempre en la retaguardia, acompañada de sus hijos, y pendiente de proveer lo necesario.

La Reina Isabel fue precursora de los hospitales de campaña, pues se hacía acompañar de personal médico y de ayudantes, para atender a los heridos en el campo de batalla. Fue una Florence Nightingale en el siglo XV.

Retrato de Isabel la Católica, realizado por Joaquín Domínguez. Crédito: Ayuntamiento de Sevilla
Retrato de Isabel la Católica, realizado por Joaquín Domínguez. Crédito: Ayuntamiento de Sevilla

Otra muestra de su valor, audacia y liderazgo sucedió en la ciudad de Baza, en Granada, que llevaba cercada mucho tiempo por las tropas castellanas y leonesas; la población de Baza no quería rendirse y los soldados cristianos ya comenzaban a desmoralizarse.

El rey Fernando pidió a su mujer que se presentara en el campo de batalla, para levantar la moral de las tropas.

La Reina se hizo acompañar de varias damas y de su primogénita Isabel. El impacto de su presencia ante la ciudad fue inmediato, no sólo para las tropas cristianas, sino para la población asediada que inició su rendición, pero no ante el rey guerrero, sino ante la valerosa reina.​

Isabel de Castilla y el descubrimiento de América

Isabel de Castilla creyó en los proyectos de Cristóbal Colón, a pesar de las muchas críticas y reacciones políticas adversas de la Corte y de los eruditos.

Gracias a su apoyo personal, el gran navegante pudo partir rumbo a lo desconocido y descubrir un nuevo mundo.

El magnífico escritor español, Borja Cardelús y Muñoz-Seca, en su libro «La civilización hispánica: el encuentro de dos mundos«, dice: «El encuentro de España con América fue un acontecimiento de trascendental importancia, ya que transformó las bases geográficas, revolucionó la alimentación, indujo cambios demográficos sustanciales, y generó un nuevo espacio cultural, la Civilización Hispánica, que se extiende sobre más de 500 millones de personas.

Más allá del mestizaje y de la propagación de la lengua española y del cristianismo, allí se implantaron el sistema de ganado, el intercambio de alimentos, la creación de formas mestizas culturales y urbanísticas que, entre otras cuestiones, dieron como fruto la conformación de una identidad hispana.

La Leyenda Negra ha destacado los casos de abusos sobre la población nativa y falseado la realidad de España en América. Sin rechazar la innegable existencia de esos abusos individuales, la postura de España fue la que se deduce de las Leyes de las Indias, que protegieron al indio a ultranza.

A largo plazo, esa realidad llevó al mestizaje biológico y cultural, a la mezcla de costumbres, caracteres, principios y valores que conforman el alma de la Civilización Hispánica».

Réplica de la nao Santa María, enviada a la Exposición de Chicago 1893. La nao tiene 23 metros de eslora y 7 metros de manga. Crédito: Wikipedia
Réplica de la nao Santa María, enviada a la Exposición de Chicago 1893. La nao tiene 23 metros de eslora y 7 metros de manga. Crédito: Wikipedia

Hechos importantes durante el reinado de Isabel

Durante el reinado común con Fernando, se produjeron hechos de gran trascendencia, no todos ellos dignos de elogio:

  • En 1480, el establecimiento de la llamada «Santa» Inquisición.
  • Creación de la «Santa» Hermandad, cuerpo de policía para la represión del bandidaje, creando así condiciones mucho más seguras para el comercio y la economía.
  • Incorporación del Reino nazarí de Granada.
  • Unificación religiosa de la Corona Hispánica, basada en la conversión obligada de los judíos y musulmanes.
  • Tras el descubrimiento de América en 1492, comenzó el proceso de evangelización de los indígenas nativos y la incorporación de estos a la corona de Castilla y León.

    Pintura realizada en 1850 y que representa a Cristóbal Colón ante la Corte de los Reyes Católicos. Crédito: Clark Sui.
    Pintura realizada en 1850 y que representa a Cristóbal Colón ante la Corte de los Reyes Católicos. Crédito: Clark Sui.

Los reyes se preocuparon por la conversión y el trato justo de los amerindios.

Limitaron la esclavización de los indígenas iniciada por Colón, a los casos previstos en las leyes castellanas de la época; y prohibieron, aunque con poco éxito, el repartirse a los indígenas entre los españoles asentados en el Caribe.

Relaciones con Portugal y últimos años de Isabel

En 1494, Isabel y Fernando firmaron con Portugal el Tratado de Tordesillas que delimitó las esferas de influencia de España y Portugal en el océano Atlántico.

Dos años más tarde, en 1496, Fernando e Isabel recibieron el título de “Reyes Católicos” que les fue otorgado por el Papa Alejandro VI. Dicho título se ha transmitido a los descendientes en el trono.

En sus últimos años, las desgracias familiares amargaron su vida y la hundieron en una profunda depresión:

  • Las muertes de su madre; la de Juan, su único hijo varón; de su primogénita, Isabel; de su nieto Miguel, hijo de Manuel I de Portugal.
  • La presunta locura de su hija Juana, que la desafió abiertamente.
  • Los desaires de Felipe el Hermoso, esposo de Juana.
  • La incertidumbre de la situación de su hija Catalina con su esposo inglés.

Fallecimiento de Isabel de Castilla

La Corte estaba en Medina del Campo. Ahí se encontraba la reina cuando se declaró su grave enfermedad, una hidropesía. Falleció poco antes del mediodía del 26 de noviembre de 1504, en el Palacio Real.

En su testamento, dado a conocer un mes antes, el 12 de octubre, pedía:

Mi cuerpo sea sepultado en el monasterio de San Francisco, en el Alhambra de la ciudad de Granada (…) en una sepultura baja, que no tenga bulto alguno, salvo una losa baja en el suelo, llana, con sus letras en ella. Pero quiero e mando, que si el Rei eligiere sepultura en otra cualquier iglesia o monasterio de cualquier otra parte o lugar destos mis reinos, que mi cuerpo sea allí trasladado e sepultado junto (…)”.

Conforme a su deseo fue inhumada en el monasterio de San Francisco de la Alhambra, el 18 de diciembre de 1504, en una sencilla sepultura. Posteriormente, sus restos mortales, junto con los de su esposo Fernando el Católico, fueron trasladados a la Capilla Real de Granada. Su hija Juana y el marido de ésta, Felipe el Hermoso, también reposan allí.

En el museo de la Capilla Real se encuentran la corona y el cetro de la reina, un importante grupo de cuadros de Botticelli, Dirk Bouts, Rogier van der Weyden y Hans Memling, entre otros, y muchas de sus pertenencias personales.

Lienzo que representa a Isabel la Católica en su lecho de muerte cuando dicta su testamento en presencia de su esposo, en Medina del Campo., en el año 1504. Este retrato se conserva en el Museo del Prado.
Lienzo que representa a Isabel la Católica en su lecho de muerte cuando dicta su testamento en presencia de su esposo, en Medina del Campo, en el año 1504. Este retrato se conserva en el Museo del Prado.

En su testamento la reina estipuló que el rey Fernando administraría y gobernaría Castilla en su nombre, hasta que el infante Carlos, primogénito de Juana, cumpliera veinte años.​ Sin embargo la nobleza castellana no apoyó a Fernando y éste optó por retirarse a Aragón.

Isabel les pidió a sus sucesores que se esforzasen en conquistar para el cristianismo el Norte de África, continuando la reconquista peninsular;  y que se convirtiese al cristianismo a los habitantes de América y se les tratase justamente.

Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que la sociedad española dio paso a la participación de las mujeres en la vida política: Clara Campoamor, Loyola de Palacio y muchas otras.

El testamento original de la reina se conserva en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe. Una copia se envió al “Monasterio de Santa Isabel la Real de Granada”, situado en la Alhambra; y otra, a la catedral de Toledo, aunque desde 1575 pasó al Archivo General de Simancas.

En esta web de mujeres notables, he incluido a otras dos extraordinarias mujeres españolas que, en su tiempo, influyeron decisivamente en la política de España.  Clara Campoamor (1888-1972) y Loyola de Palacio (1950-2004).

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