Biografía de Edurne Pasabán

Edurne Pasabán es una alpinista española. Fue la primera mujer que  ascendió a los 14 ochomiles del planeta. La primera vez, en el Everest el 23 de mayo de 2001; y  la última, en el Shisha Pangma, el 17 de mayo de 2010.

La montaña Shisha Pangma. Crédito: el fotógrafo Swinelin, en wikpedia
La montaña Shisha Pangma. Crédito: el fotógrafo Swinelin, en wikipedia

Quienes hayan subido alguna vez a una montañita de 2.000 m, sabrán apreciar mejor el esfuerzo y sacrificio necesarios para afrontar subidas de 8.000 m con frío, viento, hielo, nieve y  falta de oxígeno. Una subida a un ochomil es una hazaña prodigiosa, pero subir los 14 ochomiles del mundo como lo hizo Edurne Pasabán merece el aplauso y el afecto de todos.

Edurne Pasabán Lizarribar, nació el  1 de agosto de 1973, en Tolosa, Guipúzcoa.

Estudió Ingeniería Técnica Industrial, y realizó un Máster de Negocios en el ESADE, de Barcelona.  A continuación, trabajó durante cuatro años en la empresa familiar, que está dedicada a la construcción de maquinaria.

Desde los 14 años comenzó a escalar en roca y, poco a poco, empezó a realizar  ascensiones de mayor dificultad durante sus vacaciones, en los Pirineos, en los Alpes y en la cordillera de los Andes.

Mont Blanc
La cumbre del Mont Blanc es el punto más elevado de Europa, 4.810 metros. Crédito: Ramón Chauvel

En 1989, a los 16 años, viajó por primera vez a los Alpes, donde ascendió el Mont Blanc (4.810 metros), la montaña más alta de toda la Unión Europea;  el Cervino (4.478 m), la quinta montaña más alta de Europa, famosa por su espectacular cima con forma de pirámide; y el Macizo del Monte Rosa (4.614 m), la segunda montaña más alta de Europa, superada sólo por el Mont Blanc.

Al año siguiente, en 1990, con sólo 17 años, viajó a Ecuador y llegó a la cumbre del Volcán Chimborazo, de 6.310 m, la montaña más alta en ese hermoso país. Cuando Edurne llegó a la cumbre, estuvo en el punto más alejado del centro de la Tierra.

El Chimborazo, en Ecuador. Crédito: David Torres
El Chimborazo, en Ecuador. Crédito: David Torres

Cuatro años más tarde, en 1994, fue de nuevo a Ecuador. Subió a las cumbres de 3 volcanes: el Cotopaxi, de 5.897 m; el Tungurahua, de 5.016 m; y el Guagua Pichincha, de 4.971 m.

Dos años más tarde, en 1996, viajó hasta la fabulosa Cordillera Blanca de Perú. Subió al Nevado Ishinca, 5.530 m y al Urús, 5.495 m.

Otros dos años más tarde, con 25 años, en 1998, viajó por primera vez al Himalaya, con el club de montaña de Tolosa;  intentó conquistar su primer ochomil, el Dhaulagiri (8.167 m), pero tuvo que renunciar cuando estaba tan sólo a 272 metros de la cima, por la gran cantidad de nieve acumulada.

El Dhaulagiri, 8.167 metros. Crédito: el fotógrafo Solundir
El Dhaulagiri, 8.167 metros. Crédito: el fotógrafo Solundir

En 1999 y en el 2000, intentó alcanzar, sin oxigeno suplementario, la cima del Everest (8.848 m). En ambas ocasiones, tuvo que desistir, a causa de las pésimas condiciones meteorológicas.

El 23 de mayo de 2001, emprendió una nueva tentativa de alcanzar la cima del Everest. Esta vez con ayuda de oxígeno artificial y junto con Silvio Mondinelli, Mario Merelli, Iván Vallejo y el sherpa Dawa. Consiguieron llegar a la cima; y Edurne fue la tercera mujer española en alcanzar la cumbre del Everest; consiguió su primer ochomil. Antes, lo habían logrado Araceli Segarra (en 1996) y Chus Lago (en 1999).

Monte Everest
El Everest, con 8.848 metros es la montaña más alta de la Tierra. Crédito: Rupert Taylor-Price

En octubre de 2001, Edurne intentó por segunda vez escalar el macizo montañoso Dhaulagiri, que culmina con el Pico Dhaulagiri, la séptima cima más alta de la Tierra (8.167 m). Iba junto con los alpinistas Carlos Soria, Pepe Garcés, Silvio Mondinelli y Mario Merelli. No lo consiguieron; y lo peor fue que, cuando iban regresando, Pepe Garcés se mató al resbalar y caer al vacío.

En ese mismo mes de octubre, acompañó a un equipo que intentó rescatar los cadáveres de cinco montañeros vascos y navarros que acababan de fallecer en el Pumori (en el Himalaya). Tuvieron que desistir de la misión de rescate, debido al gran peligro de desprendimientos.

Ocho meses más tarde, el 16 de mayo de 2002, apuntó su segundo ochomil, al hacer cima en el Makalu (8.465 m), junto a Silvio Mondinelli, Mario Merelli y Carlos Pauner.

El 5 de octubre de ese año 2002, alcanzó la cumbre del Cho Oyu (8.201 m),  en el Himalaya, la sexta montaña más alta de la Tierra. Lo consiguió junto a Juanito Oiarzabal, Iván Vallejo y José Ramón Aguirre. Fue su tercer ochomil.

Juanito Oyarzábal
Juanito Oyarzábal, montañero vasco, el primer español y el sexto del mundo que escaló las 14 montañas de más de 8.000 metros. Crédito: Javier Mediavilla

En 2003, Edurne logró hacer tres  ochomiles más, con los que sumó 6 ochomiles; sus hazañas llegaron a todos los hogares, debido al equipo de TV “Al filo de lo imposible”.  El 26 de mayo, hizo cima  en el Lhotse (8.516 m), junto  con Vallejo y Ion Goikoetxea. El 19 de julio, alcanzó el Gasherbrum II (8.035 m) junto con Juanito Oiarzabal, Bereziartua y Aguirre. El 26 de julio, alcanzó el Gasherbrum I (8.068 m), junto con Juanito Oiarzabal y Bereziartua.

Edurne Pasabán contó habitualmente entre sus principales patrocinadores con el programa de Televisión Española (TVE) «Al filo de lo imposible«, que la acompañó en sus últimas ocho ascensiones.

Inmediatamente después, empezó a programar con Juanito Oyarzabal el ascenso, al año siguiente, al K-2 (8.611 metros); participarían en la grabación de un documental para el programa «Al filo de lo imposible«. Este séptimo ochomil lo consiguió junto con Juanito Oyarzabal, Juan Vallejo y Mikel Zabalza, el 26 de julio de 2004. Durante el descenso, Edurne sufrió la congelación de dos falanges de los  dedos de los pies y Juanito Oyarzabal sufrió la congelación de los diez dedos de sus pies. Quince días después, ambos sufrieron la amputación de esos dedos congelados.

Un año más tarde, partió de nuevo hacia el Himalaya, a la conquista del octavo ochomil. El 20 de julio de 2005, en compañía de Josu Bereziartu, Marianne Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo, escaló el Nanga Parbat (8.125 m). La dureza de la expedición al Nanga y el anuncio de malas condiciones climatológicas, les hicieron desistir de ir a escalar el Broad Peak (8.051 m), también conocido como K-3. A su regreso, Eduren cayó en una depresión que le duró año y medio y que estuvo a punto de hacerle desistir de su intento de seguir ascendiendo a los ochomiles.

El Broad Peak
El Broad Peak, conocido como K3, tiene 8.051 metros y está situado cerca de la frontera entre China y Pakistán. Crédito: Robert Pupkin

Tras recuperarse, el 12 de julio de 2007, acumuló su noveno ochomil al culminar el ascenso al Broad Peak (8.051 m). Pero, falló en su intento de alcanzar el Shisha Pangma (8.013 m), el más bajo de los ochomiles y situado en el Tíbet.

Al año siguiente, el 1 de mayo de 2008, alcanzó la cima del Dhaulagiri (8.167 m), la séptima cima más alta del mundo. El 5 de octubre de 2008, alcanzó la cima del Manaslu (8.156 m), junto a Alex Txikon, Asier Izaguirre, Mikel Zabalza, Ester Sabadell, Ferrán Latorre, Juanjo Garra; y los sherpas Muktu y Pemba. Tras hacer cima en el Manaslu, en Nepal, sumaba su undécimo ochomil, de los catorce que hay en el mundo.

Edurne Pasabán
Edurne Pasabán cuando conquistó su undécimo ochomil. Crédito: Raúl Vega, periódico 20 Minutos, 08/10/2008

A finales de marzo de 2009, partió hacia Nepal con sus compañeros de expedición. En esta ocasión, el objetivo era escalar el Kangchenjunga, el primero de los tres «ochomiles» que le faltaban. La acompañaron en la ascensión Juanito Oiarzabal, Ferrán Latorre, Alex Txikon, Asier Izaguirre, Jorge Egocheaga; y los sherpa Pasang y Zangmu. Edurne subió, afectada por una traqueobronquitis, pero llegó a la cima y se convirtió así en la cuarta mujer en alcanzarla.

Al día siguiente, cuando continuaban el descenso, Edurne estaba totalmente agotada; logró completar el descenso gracias al esfuerzo de sus compañeros y al oxígeno proporcionado por Oriol Riba, miembro de otra expedición. En dicho descenso, tanto ella como Alex Txikon sufrieron congelaciones, que obligaron a su internamiento en la clínica MAZ. El tremendo esfuerzo le había dado la satisfacción de ser la primera mujer en ascender 12 «ochomiles».

En el otoño de 2009, ​ intentó por cuarta vez la ascensión al Shisha Pangma (8.046 m); no lo consiguió, debido a las desfavorables condiciones meteorológicas. La decisión de abandonar el intento coincidió con el fallecimiento de Roberto Piantoni, miembro de una expedición italiana con la que habían compartido el campo base. Edurne y sus compañeros,  se unieron al equipo de Piantoni en la labor de recuperar su cuerpo.​

Cuatro alpinistas españoles
Edurne, con Fernán Latorre, Alex Txikin y Asier Iza. Crédito: Alfredo Merín, Mundo Deporte, marzo 2010

El 17 de abril de 2010, alcanzó la cima del Annapurna (8.091 m), junto a Asier Izaguirre, Alex Txikon, Joao Garcia y Nacho Orviz.​ Fue su decimotercer ochomil.

El Annapurna
El Annapurna fotografiado desde el campamento base, está en el centro de la cordillera del Himalaya. Crédito: Martín Cox.

El 17 de mayo de 2010, en un quinto intento, alcanzó la cima del Shisha Pangma (8.013), el menos alto de los 14 ochomiles que superan esta mágica altura en todo el planeta. Edurne había conquistado en ese día, los 14 ochomiles.​

Llegó a la cima con sus compañeros de expedición Asier Izaguirre, Alex Txikon y Nacho Orviz, tres miembros de una expedición italiana (Mario Panzeri, Michele Compagnioni y Alberto Magliano), y varios miembros de otras dos expediciones, española y japonesa, respectivamente.​

Después de esta etapa heroica de los 14 ochomiles, se ha dedicado a dar conferencias y a crear una empresa de viajes. Ha hecho poca montaña, comparado con lo que estaba acostumbrada a hacer.

Ha seguido viajando al Himalaya, a escalar; y ha estado ocupándose de los proyectos de la “Fundación Montañeros para el Himalaya Edurne Pasabán”. Es una fundación privada sin connotación religiosa o política, sin ánimo de lucro, que agrupa a montañeros solidarios con los niños y niñas de las montañas del Nepal, Pakistán, Tíbet, India y Bhután, con la esperanza de abrir una vía a la educación. Entre otras han terminado la construcción de 155 viviendas. Comparte filosofía y proyectos con “Montañeros para el Himalaya”, con sede en Andorra.

Además, según sus propias palabras, ha “estado intentando hacer el ocho mil más grande de mi vida, el ocho mil que nunca dejas de escalar, he estado creando una familia”.

Ahora tiene un compañero para la escalada del décimoquinto ochomil, que no está en el Himalaya, pues manifestó públicamente su intención de formar una familia y ser madre, algo que siempre vio como incompatible con su carrera en la montaña. Ahora es madre de un bebé llamado Max.

Aparte de este último “premio”, Edurne Pasabán ha recibido múltiples reconocimientos públicos a su magnífica gesta deportiva, honra de España y del deporte femenino.

Reside y trabaja en Barcelona, impartiendo conferencias sobre superación personal en ESADE, de la Universidad Ramón Llull. Se prepara para obtener el título de entrenadora personal y se entrena de forma diaria tres o cuatro horas en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (Barcelona).

En noviembre de 2015, reabrió el Abeletxe, restaurante de Zizurkil, que durante décadas regentó su familia. El caserío, rehabilitado como un espacio de lujo, se dedica exclusivamente a eventos, como bodas, celebraciones familiares o reuniones de empresa. La inauguración incluyó un desfile con modelos de Isabel Zapardiez y numerosos invitados, como la soprano Ainhoa Arteta.

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