Biografía de Ada Lovelace

Retrato de Ada Lovelace, realizado por Margaret Sarah Carpenter. Crédito: Wikipedia Retrato de Ada Lovelace, realizado por Margaret Sarah Carpenter. Crédito: Wikipedia

Ada Lovelace, matemática británica de comienzos del siglo XIX, autora del primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina, previó la capacidad de los ordenadores para ir más allá de los simples cálculos numéricos.
Fue tan extraordinaria la contribución de esta joven británica nacida en 1815, que el lenguaje de programación Ada, creado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, fue nombrado así en homenaje a ella. El manual de referencia del lenguaje, fue aprobado el 10 de diciembre de 1980.

Al Estándar de Defensa de los Estados Unidos para el lenguaje MIL-STD-1815, se le dio el número del año de su nacimiento. Tal era el grado de admiración y reconocimiento de los informáticos americanos hacia la inteligencia y clarividencia de esta joven británica. Mucho más tarde, tuvo una digna sucesora en la matemática norteamericana Margaret Hamilton.

Ada Lovelace nació en Londres, el 10 de diciembre de 1815. Durante los 37 años que vivió, hasta noviembre de 1852, fue dejando un legado increíblemente abundante y novedoso en lo referente a la fabricación de máquinas calculadoras y a los modos de programarlas para realizar trabajos repetitivos.

Sus padres fueron George Byron y Anne Milbanke. Su madre, Anne Isabella Milbanke, conocida como Annabella, era una aristócrata apasionada por las matemáticas, activista política y ardientemente implicada en la lucha antiesclavista.

Su padre, George Gordon, era un conocido poeta inglés. Al perder de niño a su padre y a su abuelo, heredó de éste el título de Barón Byron y las propiedades de la Baronía.

George y Annabella se casaron el 2 de enero de 1815; y por entonces él ya era ampliamente conocido  por su obra poética y por su activa vida sentimental.
Ada Lovelace nació el 10 de diciembre de 1815. Tan sólo un mes más tarde, Annabella estaba tan harta de su marido, que se escapó con su hija a una casa que tenían sus padres en Seaham, Durham.

Grabado de a niña Ada, realizado por Frank Stone. Crédito: Wikipedia
Grabado de la niña Ada, realizado por Frank Stone. Crédito: Wikipedia

Al cabo de un mes, en todo el país ya corría el rumor de las infidelidades de George Byron y de las deudas que había acumulado. Por todo lo cual, el Barón Byron abandonó de inmediato el Reino Unido y nunca más regresó. Como poeta errante, tuvo mucho éxito en Europa; desde entonces se hizo famoso y ha sido conocido como “Lord Byron”.

Annabella quería darle una educación esmerada a su hija, muy parecida a la que ella misma había recibido, pero más exigente. Ada no tenía permitido relacionarse con otros niños sin la previa aprobación de su madre. Debido a esta estricta norma, Ada pasó la mayor parte de su infancia sola o solamente en compañía de adultos.

Su educación empezó desde los cuatro años, con preceptores e institutrices. Más tarde, a partir de los ocho años, su jornada de estudios comenzaba con clase de música a las 10:00 de la mañana, seguida de lectura de francés, clase de aritmética y deberes. Después de comer, nuevamente recibía clase de música a las 15:15, seguida de ejercicios de francés a las 16:00.
El sistema disciplinario de Lady Byron era muy estricto, con recompensas y castigos. Sin embargo, la clave de su sistema lo constituía el estímulo intelectual, a base de lecturas y de relaciones con personajes interesantes. Como ella era una admiradora de las matemáticas, puso mucho empeño en que su hija Ada aprendiera matemáticas; y para ello le eligió como tutora a la matemática y científica escocesa Mary Somerville

Retrato de Mary Somerville, realizado por Thomas Phillips. Crédito: Wikipedia
Retrato de Mary Somerville, realizado por Thomas Phillips. Crédito: Wikipedia

Entre las personalidades que por su posición social y su educación pudo conocer Ada Byron, destacan científicos importantes como Charles Wheatstone, Michael Faraday y el novelista Charles Dickens. Pero, sin duda, la influencia más beneficiosa la recibió de Mary Somerville, que además de tutora, fue su amiga.

A medida que Ada se iba haciendo mayor, su madre pasaba temporadas fuera de casa, en balnearios o en el campo, y durante ese tiempo la niña le enviaba montones de cartas.

Ada Lovelace tuvo mala salud durante toda su corta vida; sufrió muchas de las infecciones infantiles y frecuentemente le dolía la cabeza. A los siete años contrajo una enfermedad grave, que la mantuvo postrada durante meses. Y a los catorce quedó paralítica de las piernas debido a un sarampión, lo cual hizo que dedicara largas horas al estudio y a la lectura.

Cuando Ada Lovelace tenía 10 años, su madre y un grupo de familiares y amigos emprendieron un viaje de 15 meses fuera de Inglaterra, desde junio de 1826 hasta el otoño de 1827.  Al regreso del viaje, se fueron a vivir a un palacio en el campo, en la localidad de Bifrons, muy alejada de Londres y de casi todo tipo de compañías.

Con la casi continua soledad, la imaginación de Ada se echó a volar y empezó a estudiar matemáticas y la anatomía de las aves, con la obsesiva idea de intentar moverse por el aire volando. Tenía 11 años y todo le parecía posible.

A principios de 1829, contrajo nuevamente una enfermedad desconocida, que le causó parálisis y la tuvo postrada en cama hasta mediados de 1832. Ese periodo la marcó profundamente; siguió estudiando, pero empezó a perder la tendencia a la ensoñación.

Cuando se recuperó de esa grave enfermedad, su madre se trasladó con ella a Fordhook Manor, una mansión situada en Ealing, una aldea a 12 km del centro de Londres, muy popular entre la aristocracia londinense.

Fordhood. Fotografía del año 1903. Crédito: web ealingnevsextra.co.uk
Fordhood. Fotografía del año 1903. Crédito: web ealingnevsextra.co.uk

Durante este tiempo Ada Lovelace, de 17 años, vivió su primer romance; se enamoró de un joven que la ayudaba con los estudios dos horas al día. Vivieron su historia de amor en secreto durante algún tiempo, pero Lady Byron se enteró y le prohibió al joven entrar en su casa y relacionarse con su hija.

En 1833, cuando cumplió dieciocho años, Ada empezó a asistir a las fiestas de la alta sociedad londinense, participaba en los bailes y encandilaba a muchos de los asistentes, los cuales la describían como un ser encantador.

En uno de esas ocasiones conoció a Charles Babbage, quien tenía 42 años y era conocido por ser un matemático e ingeniero que estaba diseñando una calculadora mecánica para resolver automáticamente funciones numéricas.

Retrato de Charles Bagagge en el año 1860. Crédito: Wikimedia
Retrato de Charles Babagge en el año 1860. Crédito: Wikimedia

En 1834, Lady Annabella Byron había pedido a Lord King, un joven científico y aristócrata perteneciente a una familia muy influyente, que le enseñara matemáticas a su hija Ada, cuya pasión por las matemáticas ya era manifiesta.

En el verano de ese año, Annabella y su hija recorrieron el norte de Inglaterra, y visitaron muchas fábricas en donde ya se estaba utilizando el famoso “telar de Jacquard”. Madre e hija quedaron fascinadas por el sistema ideado en 1801 por el francés Joseph Marie Jacquard, que permitía a usuarios inexpertos la elaboración de complejos diseños en tejidos de seda, mediante tarjetas perforadas que automatizaban el proceso del posterior tejido.
En Francia ya se habían vendido unos 11.000 telares similares. Ada relacionó inmediatamente este sistema de tarjetas perforadas, con lo que le había mencionado su reciente amigo Charles Babbage acerca de una posible calculadora matemática.

Retrato de Joseph Marie Jacquard. Crédito: Wikipedia
Retrato de Joseph Marie Jacquard. Crédito: Wikipedia

Durante esa época, madre e hija se relacionaban mucho con Mary Somerville, la matemática más famosa de su país.

En la primavera de 1835, Ada se enamoró de su tutor, el señor William King. A la muerte de su padre y de su abuelo, William, nacido en el año 1805, había heredado recientemente el título de Lord y varias propiedades importantes. Esta pequeña circunstancia decidió a Lady Annabella dar su aprobación para esta relación.

Retrato de Lord King Lovelace. Crédito: Wikipedia
Retrato de Lord William King. Crédito: Wikipedia

El 8 de julio de 1835 se casaron, y Ada se convirtió en Lady King. Su residencia pasó a ser una gran propiedad en Ockham Park (Ockham, Surrey), junto con otra en el Fiordo de Torridon y una más en Londres.
Pasaron la luna de miel en la Mansión Worthy, situada en Asley Combe (Somerset), la cual había sido construida en 1799 como un refugio de caza y que el propio King amplió poco antes de su matrimonio con Ada.

El matrimonio tuvo tres hijos: Byron, el heredero, nacido el 12 de mayo de 1836; Anne Isabella (llamada Annabella), nacida el 22 de septiembre de 1837; y Ralph Gordon, nacido el 2 de julio de 1839.
En 1837, William King heredó el título de Vizconde de Ockham y también el de Conde de Lovelace. A partir de ese momento, Ada siempre firmó como Ada Lovelace.

Retrato de la joven Ada Byron, realizado por Alfred Edward Chalon. Crédito: Science & Society Pictures Library
Retrato de la joven Ada Lovelace, realizado por Alfred Edward Chalon. Crédito: Science & Society Pictures Library

En sus primeros años de matrimonio Ada fue muy feliz, pero necesitaba recuperar el estímulo intelectual de las matemáticas. Ella y su madre buscaron un nuevo mentor y en el verano de 1840 el famoso matemático y lógico Augustus de Morgan se hizo cargo de los progresos de Ada.

Augustus de Morgan se quejó a lady Byron de que su hija no se contentaba con aprender las lecciones como cualquier dama; según él, las mujeres no estaban hechas para estudiar los fundamentos de las matemáticas ni de otras ciencias. Consideraba que las continuas preguntas de Ada, eran impropias de una dama. Lady Byron y Lord Lovelace no  le comunicaron estas quejas a Ada e hicieron caso omiso de la advertencia del profesor; por lo cual, todo siguió igual.

En 1841, Lord Lovelace fue admitido como “Fellow” en la Royal Society de Londres, lo cual revela que el esposo de Ada tenía un alto nivel intelectual, reconocido en la sociedad científica londinense.

Durante el tiempo en el que Ada Lovelace se vio obligada a compaginar su faceta de esposa y madre, el intercambio epistolar con su antigua tutora y amiga, Mary Somerville, representó para ella un gran desahogo. En esta correspondencia Lovelace hacía partícipe a su amiga de su frustración después de la maternidad y de las dificultades para continuar con sus estudios.

En 1841, Lady Anabella le reveló a Ada que su padre era el ya famoso poeta Lord Byron.

Desde el año 1933, el talento matemático de Ada había conducido a una relación de amistad con el matemático inglés Charles Babbage. Las ideas de Babbage le ayudaron a avanzar en sus especulaciones sobre una brillante idea: construir un telar de Jacquard aplicado a los números;  en otras palabras: una computadora. La amistad entre el científico y la joven duró toda su vida; a pesar de lo que cambió su vida después de casarse, él los visitaba a ella y a su marido con frecuencia.

Retrato de Charles Bagagge en el año 1860. Crédito: Wikimedia
Retrato de Charles Babagge en el año 1860. Crédito: Wikimedia

En el otoño de 1840, Babbage veía cada día más difícil llegar a construir un prototipo totalmente operativo de la máquina analítica (o diferencial). No tenía suficientes recursos para financiarla, pero era optimista porque un reconocido científico italiano, el ingeniero militar Luigi Federico Menabrea, había escrito en Italia un elogioso artículo acerca de su proyecto.

En 1841, Ada comunicó a Babbage que ella estaba interesada en colaborar con él. A Babbage le pareció bien la idea y le pidió que le tradujera el artículo de Luigi Menabrea. Ada lo hizo con gusto porque así daba a conocer el valioso trabajo de su amigo y también profundizaba en los conocimientos rudimentarios que ya tenía acerca de la máquina, llamada “máquina analítica”. Además de traducir literalmente, agregó comentarios de su cosecha, que tituló Notas”. Babbage la asesoró, pero Ada fue enteramente la autora de ese trabajo.

Estas “Notas” contienen lo que se considera como el primer programa de ordenador; esto es, un algoritmo codificado para que una máquina lo procese. Las “Notas” de Ada Lovelace son importantes en la historia de la computación.

Ada Lovelace dedicó gran parte de su estudio a describir con un lenguaje muy técnico cómo funcionaría la máquina analítica. Tuvo el acierto verdaderamente genial de  distinguir claramente entre datos y procesamiento de datos; este pensamiento era revolucionario en su tiempo. Con este trabajo, Ada creó lo que ella llamaba “la ciencia de las operaciones”. Se dio cuenta de las aplicaciones prácticas de la máquina analítica y llegó a vislumbrar la posibilidad de componer piezas musicales con órdenes a una máquina construida para ello.

Escribió textualmente: «Puede decirse que la máquina teje dibujos algebraicos, del mismo modo que el telar de Jacquard teje flores y hojas«.

Ada Lovelace expresó con claridad las tres funciones que podía cumplir el invento de Babbage: a) procesar fórmulas matemáticas expresadas con símbolos, b) hacer cálculos numéricos (su objetivo primordial) y c) dar resultados algebraicos en notación literal.

Entendió que la tecnología utilizada en el telar de Jacquard y en la máquina analítica podía aplicarse a todo proceso que implicara tratar datos: de este modo abrió camino a una nueva ciencia, la de la computar la información.

El código ideado por Ada no fue probado, porque Babbage nunca llegó a construir su máquina. Pero Ada fue la primera persona que describió un lenguaje de programación de carácter general. Ada Lovelace es la madre de la programación informática.

En septiembre de 1843, las Notas de Ada Lovelace se publicaron en la revista “Scientific Memoirs” con el título de «Sketch of the analytical engine invented by Charles Babbage«. Ella firmó con sus iniciales A. A. L. Pero cuando se supo que las iniciales correspondían al nombre de una mujer, los «científicos» de ese tiempo no lo tomaron en serio.

En sus notas, Ada dice que la “máquina analítica” sólo podía dar información disponible que ya fuera conocida: vio claramente que la máquina no podía originar conocimiento. Su trabajo fue olvidado durante muchos años.

Aproximadamente cien años después de su muerte, en 1953, las Notas de Ada Lovelace sobre la máquina analítica de Babbage fueron publicadas bajo su nombre real. Actualmente, se reconoce a dicha máquina como un modelo primitivo de ordenador y las “Notas” de Ada como una descripción de su software.

En el verano de 1852, la salud de Ada empeoró mucho; llevaba años padeciendo agotamiento nervioso y debilidad general, pero ese año aparecieron los primeros síntomas de un cáncer de útero. La enfermedad duró varios meses; la madre de Ada, lady Annabella, tomó el control de su cuidado.

Ada Lovelace falleció a los treinta y seis años,  el 27 de noviembre de 1852, acompañada de Lady Annabella Byron y de William Lovelace.

Por petición suya, fue enterrada junto a su padre, Lord Byron, en la parroquia del pueblo de Hucknall Torkard, en Nottinghamshire, cerca de la abadía de Newstead.​

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