Biografía de María Teresa Ruiz

Maria Teresa Ruiz es feliz buscando estrellas. Crédito: Ivonne Sánchez. web rfi en español Maria Teresa Ruiz es feliz buscando estrellas. Crédito: Ivonne Sánchez. web rfi en español

María Teresa Ruiz González  es una astrónoma chilena especializada en el estudio de las estrellas enanas de baja masa. Descubrió una supernova en el momento de explotar, dos nebulosas planetarias y Kelu-1 (sistema de dos enanas marrones ubicadas en la constelación de Hydra, aproximadamente 61 años luz de la Tierra).
Nota: en mapuche, kelu significa rojo.

Notable astrónoma chilena
El nombre de la astrónoma María Teresa Ruiz, presidenta de la Academia Chilena de Ciencias, figura entre las 10 mujeres más poderosas e influyentes de Chile.

En 1973, María Teresa Ruiz fue la primera mujer en graduarse en astrofísica en la prestigiosa Universidad de Princeton.

La Doctora María Teresa Ruiz. Crédito: Museo Interactivo Mirador. web mim.cl
La Doctora María Teresa Ruiz. Crédito: Museo Interactivo Mirador. web mim.cl

La carrera profesional de esta astrónoma chilena ha sido extraordinaria. Parece que todo comenzó, según ella contó en una entrevista, “una noche oscura, sin Luna, en que las estrellas se veían espectaculares desde la montaña, en el cerro Tololo; me dí cuenta de qué deseaba hacer durante el resto de mi vida. Fue como un flechazo. Decidí que eso era lo que iba a hacer: investigar el Universo”.

María Teresa Ruiz González nació en Santiago de Chile, el 24 de septiembre de 1946.

Comienzo se su carrera profesional
Al finalizar los estudios en el colegio, decidió estudiar Ingeniería Civil Química en la Universidad de Chile.

A fines del segundo año de universidad tuvo la oportunidad de realizar una práctica de verano en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, en el norte de Chile.
Allí, una noche de febrero de 1968, bajo la asombrosa luz de la Vía Láctea, se  sintió parte de ese inmenso universo que se abría ante sus ojos. Tomó la decisión de estudiar Astronomía.

Auto retrato del astrónomo Alan Fitzsimmons, el 13 de mayo de 2013. Crédito: ESO /A
Auto retrato del astrónomo Alan Fitzsimmons, el 13 de mayo de 2013. Crédito: ESO /A

María Teresa tiene dos hermanas y varias sobrinas y sobrinos, todos son muy cercanos y parte de la red social y afectiva que la ha sostenido en los años difíciles. Porque, llegar a donde ha llegado como mujer astrónoma, requiere muchas cualidades intelectuales, pero también muchísimo sacrificio.

En 1971, obtuvo la Licenciatura en Astronomía por la Universidad de Chile.

Esto fue antes de que Chile se convirtiera en la nación de los telescopios. María Teresa Ruiz, se convirtió en la primera mujer astrónoma de su país. Es una digna sucesora de Carolina Herschell quien la precedió en unos 200 años.

Universidad de Chile presidida por la estatua de su Rector más insigne: Don Andrés Bello. Crédito: Wikipedia
Universidad de Chile presidida por la estatua de su Rector más insigne: Don Andrés Bello. Crédito: Wikipedia

Una vez cumplido este primer objetivo, decidió matricularse en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos para intentar comprender el Universo.
Continuó sus estudios en la Universidad de Princeton, donde obtuvo el Máster (M.Sc), en el año 1973. Y dos años más tarde, el Doctorado en Astrofísica (Ph.D).

Entre 1975 y 1976 trabajó como Investigadora asociada del Observatorio Astronómico de Trieste, Italia, en donde realizó un postdoctorado.

Luego, entre 1977 y 1978, estuvo como investigadora visitante en el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)En esos años, la astrónoma mexicana, Silvia Torres colaboraba como editora de la “Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica”.

En 1978, María Teresa Ruiz fue admitida en calidad de Científica Visitante en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA.

Centro Espacial de Vuelos, Goddard. Preparación de un satélite con espectrógrafo. Crédito: NASA
Centro Espacial de Vuelos, Goddard. Preparación de un satélite con espectrógrafo. Crédito: NASA

La Doctora Ruiz se había casado con Fernando Lund, físico teórico y profesor titular en la Universidad de Chile. Ambos regresaron a Chile en el año 1979 y tuvieron un hijo llamado Camilo, nacido en septiembre de 1980. Camilo Lund es Ingeniero Civil Industrial y está casado.

Cuando la doctora Ruiz volvió a Chile en 1979,  las restricciones económicas eran muy severas y se encontró con que no se podía acceder con la facilidad de antes a las publicaciones científicas. Tampoco había dinero en la Universidad para viajar a otros observatorios ni para ir a conferencias internacionales.

Desde 1979 hasta 1989, dio clases en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile, primero como profesora asociada. Después, ya fue nombrada profesora titular.

Uno de los obstáculos que tuvo que superar como astrónoma, fue tener que equilibrar sus papeles de madre y de científica, en un momento muy crítico, cuando su hijo Camilo era pequeño.

Ella ha manifestado que superó con éxito ese difícil periodo, gracias a su marido, con quien compartió las responsabilidades domésticas y el cuidado del niño.

A causa de las restricciones económicas, su situación como astrónoma era bastante lamentable; pero, en Chile tenía acceso a los telescopios más grandes del hemisferio sur. En estas circunstancias decidió ponerse a trabajar en algo en lo que nadie trabajaba: en las estrellas más débiles y que están más cerca del Sol.

Observatorio de La Silla, en Chile, diciembre de 2007. Crédito: WikimediaCommons. Masteruk
Observatorio de La Silla, en Chile, diciembre de 2007. Crédito: WikimediaCommons. Masteruk

Era un área con poco atractivo de prestigio, no se podía observar cosas relacionadas con el Big Bang ni nada así.
Pero, a pesar de todo, estuvo diez años trabajando en los cadáveres de estrellas, estrellas como el Sol que, al morir, se convierten en rocas hipercalientes que se van enfriando con el tiempo.

La astronomía es una de las ciencias que necesita el aporte de las mujeres de manera especial. Ellas son más detallistas que los hombres. Son más pacientes y pueden observar cosas que los varones pasan por alto. La doctora Ruiz tenía un gran ejemplo en la extraordinaria vida de Williamina Fleming.

María Teresa encontró un montón de estas estrellas muertas. Gracias a que era chilena, pudo tener mucho tiempo de observación con los telescopios. A nadie le hubieran dado tanto tiempo como a ella, pues Chile tenía privilegios con respecto a los otros países. Estuvo cientos de noches buscando estas estrellas.

En el año 1996, María Teresa Ruiz se ganó una de las diez “Cátedras Presidenciales” que concedió el Gobierno de Chile, para apoyar directamente el trabajo de investigadores chilenos o extranjeros, que habían mantenido una producción científica significativa, en número y calidad.
El Concurso se resuelve por la Comisión Presidencial en Materias Científicas, conforme al veredicto de un Jurado Internacional.
Las Cátedras Presidenciales en Ciencias consisten en un aporte anual de unos 50 millones de pesos chilenos, con una duración de 2 años, renovable por un año más.

María Teresa Ruiz siguió trabajando hasta que, por fin, el 15 de marzo de 1997, pudo dar un aporte muy importante para la Astronomía. Su mirada se cruzó con un objeto que no estaba buscando. En un primer momento no supo qué era este objeto. No parecía una estrella; podía ser un planeta gigante, un súper Júpiter o una estrella enana marrón???

Así recordaba María Teresa esos momentos mágicos:Había dos estrellas que ya eran conocidas. De lo que más orgullosa y agradecida me siento es que yo no la buscaba, ella me contactó. Fue un regalo. Me llevó una media hora o una hora reconocerla. ¿Esto qué es?, pensé. Tan rojo: lo que significa que es muy frío. Tan débil: lo que significa que está muy cerca. Viví un momento muy emocionante. Estaba sola con el operador del telescopio, y creo que se quedó sorprendido cuando empecé a saltar”.

Finalmente, resultó ser un sistema de dos enanas marrones ubicadas en la constelación austral de Hydra, aproximadamente a 61 años luz de la Tierra. Este objeto descubierto por la doctora María Teresa Ruiz ha sido denominado objeto enano marrón Kelu-1.

En el comunicado de prensa internacional de la ESO, de 28 de abril de 1997, se dio por demostrado que este objeto se encuentra a una distancia de sólo 10 parsec del Sol. Además, que es único y, por lo tanto, no se ve perturbado por ningún otro objeto en su vecindad.

A la derecha de la imagen, se ve el telescopio de 3,6 metros. de la ESO. Crédito: José Francisco Salgado. ESO
A la derecha de la imagen, se ve el telescopio de 3,6 metros. de la ESO. Crédito: José Francisco Salgado. ESO

La imagen que obtuvo María Teresa el 15 de marzo de 1997, la realizó a través de un filtro de infrarrojo, con el telescopio de 3,6 metros, en el Observatorio La Silla. La exposición duró 40 segundos y se realizó durante buenas condiciones del cielo.

La primera enana marrón verificada fue Teide 1, en 1995, en el Observatorio del Teide, en Canarias. La masa de esta estrella enana equivale a 25 veces la de Júpiter. Los investigadores canarios se refirieron a ella como a un “superplaneta“.

Pero el descubrimiento de la Doctora Ruiz fue absolutamente singular, al tratarse de un sistema de 2 enanas marrones. Este magnífico triunfo la animó a emprender una nueva línea de investigación de enanas marrones. Pues, estos objetos, al no estar abrumados por el brillo de una estrella madre, son mucho más fáciles de estudiar que los planetas.

En 1997, el Ministerio de Educación del Gobierno de Chile, otorgó a la Doctora María Teresa Ruiz, el Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997. Fue la primera mujer distinguida con este Premio.

María Teresa Ruiz recibió el Premio Nacional de Ciencias en Chile. Crédito: Comunicaciones CONICYT
María Teresa Ruiz recibió el Premio Nacional de Ciencias en Chile. Crédito: Comunicaciones CONICYT

Para otorgar el premio Nacional de Ciencias Exactas a MaríaTeresa Ruiz, el jurado se basó en el impacto internacional de sus trabajos en el campo de la Astronomía.
En particular por sus estudios de las estrellas enanas de baja masa, el descubrimiento de una supernova en el acto de explotar, el descubrimiento de dos nebulosas planetarias en el halo de nuestra galaxia y, en especial, por el descubrimiento, muy reciente, de una enana café (o súper-planeta) en las vecindades del sistema solar.
A ello se sumó el reconocimiento del jurado a la importante contribución de la facultativa en la formación de discípulos y en la organización de la comunidad científica nacional en su disciplina.

También en el año 1997, María Teresa Ruiz recibió la Medalla Rectoral de la Universidad de Chile.
La distinción “Medalla Rectoral” se concede a miembros de la comunidad universitaria que hayan realizado acciones y servicios en favor de la Universidad, que hayan mostrado una especial capacidad y dedicación o que se hayan destacado en acrecentar el prestigio de la Universidad a nivel nacional o internacional.

A partir de 1997, la Doctora Ruiz empezó a trabajar más en planetas extrasolares. Las enanas marrones pueden revelar los secretos de los exoplanetas. Son prometedoras para explicar la evolución planetaria y también para comprender el proceso de la formación de estrellas.

En una ocasión, una periodista le preguntó acerca de las dificultades que tuvo como mujer, cuando estudiaba en la universidad.
Su primer recuerdo adverso dentro de un mundo de hombres es más bien de orden práctico: el baño. Dijo que “en toda la Escuela de Ingeniería había solamente un baño de mujeres y era un asco. Tenía una ventana que daba al casino y quien se asomara, podía ver adentro. Sobreviví esos años haciéndome amiga de las secretarias y funcionarias de la escuela, ellas me prestaban su baño”.

La periodista insistió luego, preguntando acerca de los profesores. La respuesta fue “Había uno al que yo le tenía pánico. Yo me sentaba de las primeras, para ver el pizarrón. Él siempre decía ‘necesito una voluntaria y tenía que salir adelante…, sufría. No sé si era acoso, pero era incómodo. Lo que sí ocurría era que las pocas mujeres que éramos, teníamos que demostrar, a compañeros y profesores, que estábamos ahí por vocación y no buscando marido”.

Preguntada acerca de la desigualdad de salarios entre hombres y mujeres, su respuesta fue: “En general, y estoy hablando desde mi pequeño mundo, que es la Universidad de Chile, no he sentido diferencias. Acá hay grados para los sueldos y cada uno tiene su grado, sin importar si es hombre o mujer. Alguna vez, hace más de 20 años, me llamaron de la Facultad porque tenían que bajarme el sueldo. Me dijeron que por un algoritmo, un nuevo cálculo, me rebajaban el sueldo como en 60 mil pesos. Me dio más pena que rabia; no era algo que afectara mi situación económica, pero me pareció inadecuado. A colegas como José Maza no se les aplicó ese algoritmo, y éramos de la misma generación y teníamos el mismo trabajo. Mi venganza ha sido contarlo”.

Desde 1998, María Teresa Ruiz es Miembro de Número de la Academia de Ciencias de Chile. La Academia Chilena de Ciencias se creó en 1964 y reúne a las Academias de Medicina, Bellas Artes y Ciencias Sociales, Políticas y Morales.

María Teresa Ruiz fue beneficiaria con una Beca Guggenheim, en el año 2000. La Fundación fue en el año 1925, por el empresario Simon Guggenheim y su esposa.
La beca es de un monto aproximado de 35.000 dólares y quienes resulten elegidos y subsidiados pueden gastar su dinero libremente, ya que el propósito es otorgarles bloques de tiempo en los cuales puedan trabajar con tanta libertad creativa y suficientemente libres de sus deberes regulares.

También en el año 2000, María Teresa Ruiz recibió la Condecoración al Mérito Amanda Labarca.
Esta distinción fue instituida en 1976 y está destinada a realzar la personalidad y la obra de mujeres universitarias que se hayan destacado con relieves excepcionales en el campo de su profesión, en el dominio de la cultura o en el servicio del país.

La Doctora Ruiz encabeza la Fundación para el Desarrollo de la Astronomía de Chile y el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA).

El 27 de diciembre de 2015 fue elegida para presidir la Academia Chilena de Ciencias.​

El 4 de octubre de 2016 se anunció que había sido premiada con el Premio L’Oréal-UNESCO a Mujeres en Ciencia 2017,​ reconocimiento que recibió en marzo de ese año en una ceremonia en París, Francia. El jurado basó su decisión en su descubrimiento de la primera enana café y su trabajo seminal en la comprensión de estrellas tenues, incluyendo estrellas en la etapa final de su evolución.

A lo largo de 50 años de carrera, ha publicado más de doscientos artículos científicos.

Es miembro del directorio de la Fundación Tiempos Nuevos, que dirige el Museo Interactivo Mirador (MIM).

Su libro “Hijos de las estrellas“, está escrito con un estilo sencillo y ameno. El objetivo de esta obra es revelar los secretos del Universo. Hace un recorrido sobre los orígenes del Universo y del ser humano. Explica la historia de las violentas explosiones que hicieron cierta esa máxima de que «somos polvo de estrellas.

María Teresa Ruiz es autora del magnífico libro "Hijos de las estrellas". Crédito: Javier Sampedro. web elpais.com
María Teresa Ruiz es autora del magnífico libro “Hijos de las estrellas”. Crédito: Javier Sampedro. web elpais.com

En el año 2013, publicó el libro “Desde Chile un cielo estrellado: lecturas para fascinarse con la astronomía”​.

En conversación con Laura Pitt de la cadena BBC Mundo, el 9 de septiembre de 2017, María Teresa Ruiz habla de su fascinación por la astronomía. La entrevista tuvo lugar durante un encuentro de escritores y pensadores que se realizó en Querétaro, ciudad mexicana.

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