Biografía de Antonia Ferrín Moreiras

Antonia Ferrín Moreiras, astrónoma gallega. Crédito: web alchetron.com Antonia Ferrín Moreiras, astrónoma gallega. Crédito: web alchetron.com

Antonia Ferrín Moreiras fue una joven gallega que se convirtió en la primera astrónoma española.

En 1963, Antonia Ferrín se convirtió en la primera mujer española que defendió una tesis sobre astronomía.

Antonia Ferrín Moreiras nació en Orense el 13 de mayo de 1914.
Fue la tercera de cuatro hermanas en el seno de una familia culta, pero de escasos recursos económicos.

Vista del puente romano de Orense, sobre el río Miño. Crédito: Wikipedia
Vista del puente romano de Orense, sobre el río Miño. Crédito: Wikipedia

Su padre, un profesor de Matemáticas, quería que sus cuatro hijas: Celsa, María, Antonia y Pastora,​ llegaran a cursar estudios superiores.
Esto era una expectativa inusual para las mujeres en esos años.

Sin embargo, la mala situación económica de la familia no facilitaba las cosas en ese sentido.
A pesar de todo, sus padres hicieron posible que las cuatro hermanas accedieran a estudiar en la universidad.

Cuando Antonia Ferrín tenía seis años, el padre decidió trasladarse con su familia, desde Orense a Santiago de Compostela.
De esta manera, sus cuatro hijas ya pudieron vivir muy cerca de la Universidad de Santiago.

Antonia Ferrín empezó a ir al colegio con siete años. Dos años más tarde, en 1923, con tan sólo nueve años de edad, ya estaba preparada para entrar en el Instituto.

Cursó el Bachillerato de Ciencias en el “Instituto General y Técnico de Santiago de Compostela”.
Inmediatamente después, estudió el Bachillerato Universitario en el “Instituto Nacional de Secundaria”. En el Instituto había solamente doce niñas más.

Los primeros estudios superiores de Antonia Ferrín
El padre de Antonia trabajaba como profesor en la Facultad de Farmacia. Sin embargo, sus ingresos no eran suficientes para costear a sus hijas una carrera universitaria.

La modesta situación económica del jefe de familia, unida al brillante expediente académico de Antonia, facilitó la concesión de una serie de becas. 

Gracias a estas ayudas estatales, Antonia tuvo acceso a la gratuidad en su educación.

A los 16 años, Antonia comenzó los estudios superiores de Química en la “Facultad de Ciencias de la Universidad de Santiago de Compostela”.

Durante todos los años de primaria y de bachillerato, Antonia Ferrín había dado muestras de su inteligencia y de su capacidad para los estudios.
Pero fue en la Universidad donde mostró que su potencial estaba muy por encima de lo normal.

A partir de aquel momento comenzó una carrera académica, docente y de investigación, espectacular e incansable.

Antonia Ferrín se licenció en Químicas en el año 1935, con un expediente brillante. Al mismo tiempo, consiguió el título de Maestra Nacional.

Sus actividades profesionales desde 1935 hasta 1939
Antes de terminar la carrera, en 1934, Antonia Ferrín había comenzado a trabajar, de forma no remunerada.
Lo hizo como profesora ayudante en prácticas, de las asignaturas de Física y Matemáticas de la Facultad de Ciencias.

Al mismo tiempo, ejerció de ayudante interina en el Departamento de Ciencias, del “Instituto Arcebispo Xelmirez”.

Estos dos trabajos los desempeñó en Santiago de Compostela hasta el año 1936.

En esos años, también cursó los estudios correspondientes a la carrera de Farmacia.

Además, en cuanto la Universidad de Santiago de Compostela empezó a ofrecer cursos de “Ciencias Exactas” (“Matemáticas”), Antonia no vaciló en matricularse. Las matemáticas era lo que más le atraía.

Todas estas actividades al mismo tiempo: trabajo y cursos varios.

En 1937, se incorporó como profesora de Matemáticas en la escuela para niñas huérfanas, “Nuestra Señora de los Remedios”. Esta institución había sido fundada en 1547, hacía casi 400 años.

Desgraciadamente, durante la guerra incivil de España, alguien hizo una denuncia anónima, acusándola de ideología política subversiva.
Le abrieron un “expediente de depuración” y la apartaron de la docencia en la Universidad.
Esta injusta condena, la inhabilitaba para el desempeño de cargos directivos y de confianza.

Antonia Ferrín desde 1940 hasta 1949
En 1940, consiguió que le revisaran su causa. Le cancelaron la pena y pudo volver a ejercer la docencia.
De inmediato, volvió a impartir clases en la Facultad de Ciencias, pero no en el “Instituto Arcebispo Xelmirez”.

Durante el curso académico 1939-1940, completó las asignaturas que necesitaba para terminar Farmacia. En 1940, obtuvo la Licenciatura en Farmacia.

En esta época conoció al profesor D. Enrique Vidal Abascal, para quien trabajó como profesora asistente y como profesora adjunta en la USC.

El profesor Vidal le presentó a Ramón María Aller, fundador y director del Observatorio Astronómico de la USC. ​

El profesor Aller cambió la vida de Antonia Ferrín, al introducirla en el mundo de la astronomía.

Ramón María Aller hizo posible que Antonia llegara a ser la primera astrónoma gallega.​
Todo empezó con algunas primeras colaboraciones, que se convirtieron  luego en un trabajo de más de veinte años juntos.

El astrónomo Ramón María Aller con Antonia Ferrín. Crédito: web lavozdegalicia.es
El astrónomo Ramón María Aller con Antonia Ferrín. Crédito: web lavozdegalicia.es

Con los estudios previos de Química y Farmacia, Antonia Ferrín podía encontrar trabajos bien remunerados.

Pero quedó cautivada, atrapada por la Astronomía. En este campo, fue donde Antonia decidió desarrollar la mayor parte de su carrera profesional.

Ramón María Aller era sacerdote, matemático y astrónomo. Llegó a dominar 10 idiomas.

Ramón María Aller fue el introductor de la astronomía en Galicia. Crédito: web laregion.es
Ramón María Aller fue el introductor de la astronomía en Galicia. Crédito: web laregion.es

Antonia Ferrín y la astronomía a partir de 1950
En el Observatorio, Antonia Ferrín aprendió el uso de instrumentos como el anteojo de pasos o el telescopio refractor de doce centímetros.

Con este sencillo instrumental llevó a cabo minuciosas y pacientes observaciones.
Investigó especialmente ocultaciones de estrellas por la Luna, pasos de estrellas por dos verticales y medidas micrométricas de estrellas dobles.

Los resultados de estas investigaciones fueron publicados en Urania”,  la revista española de astronomía.​

De esta época, Ferrín recordaba el intenso frío que había padecido en las noches compostelanas, mientras realizaba las observaciones bajo la cúpula del observatorio.

Seguramente se consolaba un poco, recordando a Carolina Herschel la cual había pasado largas y frías noches inglesas mirando y anotando,  mirando y anotando, mirando y anotando.

También imaginaría el frío que habían pasado Tycho Brahe, Johannes Kepler y Nicolás Copérnico cuando escrutaban los cielos nocturnos  de los respectivos países nórdicos, con sus primitivos telescopios.

Algunos años más tarde, en el desierto de Atacama, otra mujer notable llamada María Teresa Ruiz, también pasó noches enteras escrutando los cielos.

Continuando con sus estudios, Antonia Ferrín cursó como alumna libre los últimos tres años de carrera de Matemáticas en la Universidad Central de Madrid.

En 1950, Antonia consiguió la Licenciatura en Matemáticas en dicha Universidad Central.

Así fue como, a los 36 años, Antonia Ferrín era Licenciada en Química, Licenciada en Farmacia y Licenciada en Matemáticas.
Tres licenciaturas obtenidas mientras seguía trabajando para ganarse la vida.

En 1950, consiguió una beca del Consejo Superior de Investigaciones Científicas para realizar investigaciones en el Observatorio Astronómico de Santiago de Compostela.

Dos años más tarde, esta beca se convirtió en un contrato de asistente de investigación.

En 1953, Antonia Ferrín aprobó las oposiciones para profesora titular de Matemáticas en la “Escuela Normal de Magisterio” de Santander.

Dos años más tarde, en 1955, empezó a trabajar en la escuela para niñas, “Isabel la Católica”, en Santiago de Compostela.

Entre 1954 y 1956 consiguió el doctorado en Astronomía, en Madrid.
En ese tiempo, apoyó al profesor Vidal Abascal para impulsar la creación de la Licenciatura de Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la USC.
Lo consiguieron en 1957.​ Antonia Ferrín fue la primera mujer profesora de esta Facultad.​

Durante esa época, continuó con sus investigaciones bajo la dirección de Ramón María Aller.

Probablemente, su mayor recompensa la tuvo en 1963, cuando defendió la tesis que había realizado bajo la dirección del profesor Aller.
En aquel entonces, Ramón María Aller tenía más de ochenta años.

Fue la primera tesis de astronomía que se leyó en la Facultad de Matemáticas de la USC​.
Además, era la primera tesis que trataba de astronomía y que era defendida por una mujer en España.
Antonia Ferrín Moreiras fue la primera mujer profesora de esta Facultad.

Desde entonces y hasta su retiro laboral, fue compatibilizando los trabajos de astronomía con la actividad docente.

Era muy buena como profesora, pues aunaba sus amplios conocimientos con el genuino interés por sus alumnos.

  • Fue catedrática numeraria de matemáticas, en la escuela de magisterio “Santa María” en Madrid.
  • Impartió clases de astronomía y mecánica celeste y ocupó cargos directivos.
  • Trabajó como profesora de Matemáticas en la Facultad de Medicina durante dos años.
  • Impartió clases de Astronomía y Mecánica Celeste.
  • Trabajó como profesora adjunta de de Estadística del profesor Sixto Ríos en la Universidad de Madrid.
  • Fue profesora adjunta de Astronomía de la Facultad de Matemáticas en la USC.
  • También ejerció de docente en la Universidad Complutense.

Participó en los primeros encuentros internacionales de Matemáticas que se llevaron a cabo en España.

A pesar de su gran carrera profesional, el hecho de ser mujer le perjudicó en algunas ocasiones.

Por ejemplo, cuando Ramón María Aller enfermó en 1964, la doctora Ferrín se presentó a la oposición para reemplazarlo.
Increíblemente, fue excluida del concurso sin ninguna justificación.
Después de que ella presentó una queja, fue admitida como aspirante, pero no como catedrática.
De manera realmente vergonzosa, la cátedra fue declarada desierta y el Observatorio decayó durante años.

Actualmente, el Observatorio de la USC se denomina “Observatorio Astronómico Ramón María Aller”.

Observatorio Astronómico Ramón María Aller, en el Campus de la USC. Crédito: Wikipedia
Observatorio Astronómico Ramón María Aller, en el Campus de la USC. Crédito: Wikipedia

La contribución más importante que hizo Antonia Ferrín a sus semejantes, fue un incansable espíritu de estudio y trabajo a lo largo de toda su vida.

Estudió, enseñó, investigó, trabajó incansablemente. Todo ello en una sociedad y en una época donde las mujeres tenían muy difícil las actividades fuera de casa.

Con una vida más que fructífera a sus espaldas, Antonia Ferrín se jubiló en 1984, a los 70 años de edad.

El 24 de mayo de 2008 fue nombrada madrina del 50º aniversario de la Facultad de Matemáticas de la USC.

Antonia Ferrín Moreiras ya retirada de la enseñanza y de la investigación. Crédito: web elpais.com
Antonia Ferrín Moreiras ya retirada de la enseñanza y de la investigación. Crédito: web elpais.com

Pocos meses después, el 6 de agosto de 2009, Antonia Ferrín Moreiras murió en Santiago de Compostela, a los 95 años de edad.

Sin ninguna duda es una mujer notable, extraordinariamente notable. Un orgullo para Orense y para España.

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