Biografía de Agatha Christie

Agatha Christie la creadora del detective Poirot. Crédito: Fátima Uribarri. web xlsemanal.com Agatha Christie la creadora del detective Poirot. Crédito: Fátima Uribarri. web xlsemanal.com

Agatha Miller Boehmer, más conocida como Agatha Christie, es la novelista que ha vendido más novelas en todo el mundo: 2.000 millones de ejemplares. Sus novelas se han traducido al menos a 103 idiomas. Los expertos consideran que su obra “El asesinato de Roger Ackroyd” es la mejor novela de crimen de todos los tiempos.

Agatha Miller nació el 15 de diciembre 1890 en el seno de una familia de clase media alta, en Torquay, un pueblo de la costa suroeste de Inglaterra.

Torquay es un bello pueblo turístico del condado de Devon. Crédito: web torquay.com
Torquay es un bello pueblo turístico del condado de Devon. Crédito: web torquay.com

Su madre, Clara Boehmer, nacida en Belfast en 1854, quedó huérfana de padre a los 9 años. Fue enviada a casa de su tía Margaret, que vivía en Sussex con un marido millonario, Nathaniel Miller, el cual tenía un hijo llamado Frederick.

El padre de Agatha Christie fue el joven Frederick Miller, quien se había convertido en un próspero empresario y que, en abril de 1878, se había casado con Clara Boehmer.

Clara y Frederick tuvieron tres hijos: Margaret (1879), Louis Montant (1880) y Agatha (1890).

Primeros años de Agatha Miller Boehmer
Agatha Christie tuvo una infancia muy feliz, rodeada de mujeres fuertes e independientes. Su vida transcurría con sus padres o en casa de sus tías. Todos pasaban frecuentes temporadas de vacaciones en Europa.

Sus padres quisieron que Agatha estudiara en casa​ y ellos mismos se encargaron de enseñarle a leer, escribir y resolver operaciones aritméticas básicas. También estudió música y aprendió a tocar guitarra y mandolina.​

Agatha aprendió a leer cuando tenía cuatro años y fue una lectora voraz de libros infantiles. Recién tenía 11 años, cuando su padre murió de ataque al corazón, en 1901.

Agatha y su madre, Clara Miller, continuaron viviendo juntas en Torquay, en el condado de Devon. Su hermana Margaret se casó y su hermano Montant fue enviado a Sudáfrica, donde luchó en la Guerra de los Boers. En 1902, Agatha se matriculó en la Escuela de Niñas de la Señorita Guyer, en Torquay.

Agatha Christie vivió años felices en este pueblo costero de Torquay. Crédito: web torquay.com
Agatha Christie vivió años felices en este pueblo costero de Torquay. Crédito: web torquay.com

Cuando cumplió 15 años, en 1905, la enviaron a estudiar a París, durante cinco años. En 1910 regresó a Torquay para acompañar a su madre, que estaba enferma.

Comienzos como escritora y Primera Guerra Mundial
En ese mismo año 1910, Agatha y su madre decidieron pasar un tiempo en una zona más cálida.  Eligieron ir a El Cairo y aprovechar para visitar monumentos egipcios antiguos, en especial la Gran Pirámide de Giza.

Alojaron en el hotel Gezirah Palace, construido especialmente en 1869 para alojar a los dignatarios internacionales durante la apertura del Canal de Suez.

Aquí alojó Agatha Christie y también la emperatriz Eugenia de Montijo. Crédito: web historichotels.com.eg

Aquí alojó Agatha Christie y también la emperatriz Eugenia de Montijo. Crédito: web historichotels.com.eg

Estando en el Cairo, Agatha Miller escribió su primera novela, “Snow Upon theDesert”. La envió a varias editoriales y ninguna quiso publicarla.​ Un amigo de su madre, el escritor Eden Philpotts, le presentó a su agente literario, Hughes Massie. A Massie tampoco le gustó la novela y le sugirió que escribiera otra.

Cuando regresaron a Torquay, Agatha ya tenía más de 20 años y andaba en búsqueda de un marido. En un baile, conoció a Archibald Christie, aviador, hijo de un juez.

Ambos se enamoraron rápidamente; Archie le propuso matrimonio, y Agatha aceptó la propuesta. A partir de entonces se llamó “Agatha Christie”.

En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, Archibald fue enviado a Francia para combatir contra las fuerzas alemanas.​

Agatha se unió a las enfermeras voluntarias en el Hospital de Torquay. Entre octubre de 1914 y diciembre de 1916, se dedicó al cuidado de los soldados heridos. También colaboró con la Cruz Roja, hasta septiembre de 1918.

En septiembre de 1918, Archie fue enviado de regreso a Gran Bretaña y nombrado Coronel en el Ministerio del Aire. Ambos se fueron a vivir a un departamento, en el número 5 de Northwick Terrace, al noroeste de Londres, cerca del Regent’s Park.​

En agosto de 1919, Agatha Christie dio a luz a su hija Rosalind. Hacia el final de la guerra, Archie dejó la Fuerza Aérea y comenzó a trabajar en Londres, en asuntos relacionados con finanzas.

Las primeras novelas de Agatha Christie
Después de leer dos novelas de Wilkie Collins (“La dama de blanco” y “La piedra lunar”) y las primeras historias Arthur Conan Doyle (creador de Sherlock Holmes), Agatha se hizo adicta a los relatos detectivescos.

Pensando escribir una nueva novela, Agatha creó a un personaje ficticio que llamó “Hércules Poirot”. Lo presentó como un detective, ex oficial de la policía belga, que se había refugiado en Gran Bretaña cuando el ejército alemán invadió Bélgica. Lo imaginó con unos magníficos bigotes y con una cabeza en forma de huevo.

Con estas ideas, en 1920 escribió “El misterioso caso de Styles”, su primera novela policíaca. La envió a varias editoriales; seis la rechazaron y una aceptó publicarla, a condición de que Agatha modificara el final. Se vendieron 2.000 ejemplares. Uno de los críticos literarios escribió: “el único defecto que tiene esta historia es que es, casi demasiado ingeniosa… Se dice que es el primer libro de la autora… es una historia de detectives en la que el lector no sería capaz de localizar al criminal.”​

Hércules Poirot figuró en 33 de sus novelas y en 54 relatos cortos. Otro de sus personajes más conocidos, Miss Jane Marple, apareció por primera vez en “El club de los martes”, un cuento escrito en 1927.

Los primeros pasos de Christie en la escritura fueron realmente difíciles y a menudo pensaba que sus ideas no eran buenas. En una oportunidad, comentó que “no hay dolor como éste. Tú estás en una habitación, mordiendo lápices, mirando una máquina de escribir, caminando alrededor o lanzándote sobre un sofá, sintiendo que vas a llorar.”

En 1922, publicó su segunda novela: “El misterioso señor Brown” (1922), en la cual dejó descansar a Hércules Poirot y puso en el papel a una pareja de detectives: Tommy y Tuppence Beresford.

Al año siguiente, en 1923, publicó su tercera novela, “Asesinato en el campo de golf”, nuevamente con el detective Hércules Poirot como protagonista. La prensa ya había tomado nota de que  la nueva escritora ofrecía al lector un misterio apasionante, de tipo poco común y que se trataba de una novela recomendable.

Una de las reglas que se auto impuso Agatha fue jugar limpio con el lector, asegurándose de ofrecerle en sus relatos toda la información necesaria para resolver el enigma. Siempre permite al lector ensayar hipótesis e intentar descifrar la identidad del culpable antes de llegar al final del relato. El enigma a descubrir, siempre está basado en función de la observación psicológica.​

Poco después de publicar su tercera novela, el matrimonio Christie dejó a su hija Rosalind al cuidado de la abuela Clara y de la tía Margaret; y ambos emprendieron viaje por Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda y Hawai.

El primer gran éxito de Agatha como novelista llegó en 1926, con la publicación de “El asesinato de Roger Ackroyd”. En la primera edición, se vendieron rápidamente 5.000 ejemplares. La novela recibió numerosos elogios y generó gran revuelo por la forma en que la escritora cambiaba las reglas tradicionales de la novela policíaca.​

En este caso, el protagonista de la novela es un médico rural que se convierte en hábil  ayudante del detective belga Hércules Poirot.

A finales de 1926, surgió una seria desavenencia entre Archie y Agatha. Pocos días después, el 3 de diciembre de 1926, Agatha Christie desapareció. Más de mil agentes de policía, 15.000 voluntarios y varios aviones rastrillaron e investigaron la zona rural, buscando a la desaparecida. Todo ello sin resultado hasta once días después, el 14 de diciembre de 1926.

Agatha Christie nunca pudo decir qué le sucedió. Algunos psiquiatras opinaron que habría sufrido una crisis nerviosa ocasionada por la muerte de su madre a principios de año, agravada por la infidelidad de su marido.

La armonía matrimonial nunca se restableció y los Christies se divorciaron en 1928.  Agatha quedó con la custodia de su hija Rosalind y viajó con ella a las islas Canarias,​ en donde Agatha terminó de escribir una novela titulada “El misterio del tren azul”.

Abundante publicación de novelas y segundo matrimonio
En mayo de 1928, la publicación de “El misterio de Sittaford” recibió una abundante cantidad de críticas. Muchas de ellas elogiaban la perspicacia de Hércules Poirot. En otras, se comentaba acerca de la veracidad de la comunicación con los espíritus. Agatha siempre pensó que su madre tenía facultades paranormales y ella misma creía en la realidad del espiritismo.

A finales de 1928, Agatha escribió su primera novela no con su nombre, sino bajo el pseudónimo de “Mary Westmacott”. La tituló “El pan del gigante”, y no pertenece al género de detectives.

Estas ruinas están a 24 km de Nasiriya, en Irak. Crédito: Wikipedia
Estas ruinas están a 24 km de Nasiriya, en Irak. Crédito: Wikipedia

En 1928, durante una cena, la persuadieron para ir a Bagdad y visitar la zona arqueológica de Ur. Allí hizo amistad con Leonard y Katharine Wooley, dirigentes de una de las excavaciones. Aceptó la invitación de ellos dos para regresar al año siguiente. En este segundo viaje conoció al distinguido arqueólogo Max Mallowan, un joven muy tranquilo y catorce años menor que ella. Tras un breve noviazgo, contrajeron matrimonio, en septiembre de 1930. Durante la luna de miel viajaron por Italia, Yugoslavia y Grecia.

El matrimonio de Agatha con Max Mallowan resultó plenamente acertado y perduró hasta la muerte de la escritora.​ Solían pasar los veranos con la hermana de Agatha; y la Navidad, con la familia del hermano de Max. En los finales de otoño, se iban a trabajar en excavaciones arqueológicas, principalmente en Siria e Iraq. El resto del año, lo alternaban entre Londres y la casa de campo en Wallingford, Oxfordshire.

Mientras acompañaba a su esposo en innumerables viajes, de entre 3 y 4 meses, en Siria e Irak, Agatha Christie colaboraba activamente en el trabajo de los sitios arqueológicos, en asuntos relacionados con la restauración y la clasificación de las muestras. Siempre pagó su propia manutención, alojamiento y gastos de viaje; incluso sustentó excavaciones, como una patrocinadora anónima.

Después de la Segunda Guerra Mundial, realizó una crónica de su estadía en Siria, titulada “Ven y dime cómo vives”, donde relató anécdotas, recuerdos y episodios divertidos. Las experiencias vividas en los viajes con Max, tuvieron una importante influencia sobre varias de sus novelas ambientadas en el Medio Oriente.

Luego de una estadía en Turquía y Bagdad, introdujo a su personaje Miss Jane Marple en la novela “Muerte en la vicaría”. Años más tarde, esta novela fue llevada al teatro y representada en Londres.

Su novela de 1934, “Asesinato en el Orient Express”, fue escrita en el Hotel Pera Palace de Estambul, edificio que mantiene intacta la habitación en la que permaneció Agatha Christie.

En este hotel alojaron los acaudalados viajeros del Orient Express en 1926. Crédito: agathachristies.blogspot.com
En este hotel alojaron los acaudalados viajeros del Orient Express en 1926. Crédito: agathachristies.blogspot.com

En 1938, Agatha y Max compraron una propiedad en Greenway, Devon, para tenerla como casa de vacaciones. La ubicación es ideal y tiene impresionantes vistas al hermoso río Dart y al mar.

La mansión de Agatha Christie, cedida por sus hijos al National Trust. Crédito: web telegraph.com.uk
La mansión de Agatha Christie, cedida por sus hijos al National Trust. Crédito: web telegraph.com.uk

Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial, Max fue enviado por el gobierno a El Cairo. Agatha se quedó en Londres y trabajó en la farmacia del University College. Aprovechó esta circunstancia para enriquecer los conocimientos que ya tenía acerca de los venenos.  Ya había aprendido mucho de ellos cuando trabajó durante la Primera Guerra Mundial como voluntaria en el hospital de Torquay. En la novela “El misterio de Pale Horse”, que publicó en 1961, su descripción de la intoxicación con talio fue tan precisa que resultó desconcertante para los especialistas.

El período de guerra fue el momento de mayor prestigio de Agatha. Publicó numerosas novelas; pero “Diez negritos” es la novela de misterio más vendida de la historia y es considerado uno de los libros más vendidos de todos los tiempos. La acción transcurre alrededor de Torquay, el pueblo de su infancia.

En una ocasión le preguntaron por qué nunca reunió en una novela a Hércules Poirot con Miss Marple. Riéndose dijo que estaba segura de que a ellos no les agradaría encontrarse. A Poirot no le gustaría que una vieja solterona le explicara cómo hacer las cosas. Y  la señorita Marple no aceptaría que el detective Poirot le hiciera sugerencias.

Vida posterior y muerte
A comienzos de la década de 1950, Christie disminuyó su ritmo de trabajo y escribió con menor asiduidad. Además, dedicó gran parte de su tiempo a producciones teatrales.

En 1952, en el Teatro St. Martin de West End, se representó su obra “La ratonera”. Fue un gran éxito teatral. En 1982, el Teatro celebró 30 años de representaciones y 12.483 escenificaciones. Sólo en Londres, la obra había sido vista por más de cinco millones de personas.

El teatro St. Martin en el año 2010. Crédito: Wikipedia.
El teatro St. Martin en el año 2010. Crédito: Wikipedia.

En 1961, Agatha Christie fue nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad de Exeter.

Desde 1971 a 1974, su salud se deterioró considerablemente. Su última aparición pública ocurrió en 1974, cuando asistió al estreno de la versión cinematográfica de “Asesinato en el Orient Express”, novela que había publicado 40 años antes, en 1934.

En 1975, se publicaron dos novelas que había escrito en 1940: “Telón”, en la que hacía su aparición el detective Hércules Poirot; y “Un crimen dormido”, protagonizado por la astuta Miss Jane Marple.

En enero de 1976, Christie sufrió un severo estado gripal. Falleció de causas naturales el 12 de enero de 1976 a los 85 años, en su residencia Winterbrook House, de Wallingford, Oxfordshire.

Sus restos fueron inhumados en el cementerio de Santa María en Cholsey. Su esposo, Max, falleció apenas dos años después, en 1978.

Tumba de Agatha Christie. Crédito: web pinterest.es
Tumba de Agatha Christie. Crédito: web pinterest.es

​La única hija de Christie, Margaret, murió el 28 de octubre de 2004 a la misma edad y por las mismas causas que su madre.

​Su nieto, Mathew Prichard, nacido en 1943, heredó los derechos de algunas obras de su abuela y en la actualidad es presidente de “Agatha Christie Limited”.

Agatha Christie publicó 66 novelas policiales,  varias obras de teatro, seis novelas románticas y un libro infantil.

Además, escribió dos autobiografías —publicadas después de su muerte—, una que resume su vida profesional y privada hasta 1965; y otra, que relata sus experiencias en Medio Oriente junto a su esposo, Max Mallowan.

En sus años de adolescencia y durante la Primera Guerra Mundial, se internó en el campo de la poesía. Su primera colección de poemas y baladas fue “El camino de los sueños”, publicada en 1924.

La segunda colección de sus poesías fue publicada en 1973. Contiene versos escritos en los años 1920, y poemas inspirados por los lugares que había visitado en sus numerosos viajes. En sus versos late la nostalgia por la infancia y la admiración que le inspira el arte y la belleza.

Entre los años 1930 y 1956, publicó seis novelas románticas bajo el pseudónimo de Mary Westmacott. Se decidió a utilizar un nombre falso, pues tenía cierto pudor para expresar emociones y sentimientos, sobre todo en algunos relatos que tienen un tinte autobiográfico.​

Su técnica de trabajo después de imaginar las ideas iniciales del argumento, consistía en ir anotando en un cuaderno, artículos periodísticos relacionados con su trama; también anotaba minuciosamente los datos científicos relacionados con los venenos que pensaba introducir en el relato. Observaba minuciosamente y tomaba nota de las personas que veía: su abuela, sus tías, las vecinas, un maestro de escuela, una ministra, un camarero, una dependienta, un mayordomo, una institutriz. Todo lo analizaba y lo anotaba detalladamente.

Desde noviembre de 2001 a marzo de 2002, el Museo Británico montó una exposición llamada Agatha Christie y la arqueología: “Misterio en Mesopotamia”, que presentó aspectos poco conocidos de la vida de Agatha Christie y las influencias de la arqueología en su obra.

El Libro Guinness de los Récords calificó a Christie como la novelista que ha vendido más libros.

Parece indudable que, con sus novelas, Agatha Christie ha entretenido a más personas durante más horas, que cualquier otro escritor de su generación. Con toda justicia puede ser llamada la “dama del crimen”. Sus relatos están bien tramados y el juego cerebral resulta agradable y gratificante.

La mayoría de sus novelas y relatos han sido adaptados al cine, televisión y teatro. “Asesinato en el Orient Express” y “Muerte en el Nilo”, más de una vez.

Sus dos personajes predilectos, Poirot y Miss Marple, han aparecido en numerosas películas, programas de radio y representaciones teatrales. En cine y televisión, el gran actor Peter Ustinov borda el papel de Hércules Poirot; y la maravillosa actriz Helen Hayes, el de Miss Marple.

En 2013, 600 miembros de la “Asociación de Escritores de Crimen”, eligieron su obra “El asesinato de Roger Ackroyd” como la mejor novela de crimen de todos los tiempos.

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