Biografía de Ellen Ochoa

Ellen Ochoa es la primera hispana que viajó al espacio. Crédito: web bbc.com Ellen Ochoa es la primera hispana que viajó al espacio. Crédito: web bbc.com

Ellen Ochoa es física, científica y astronauta de la NASA. Sus abuelos paternos eran mexicanos.

Fue la primera mujer de origen hispano que viajó al espacio y que figura en el Salón de la Fama de los Astronautas en USA.

Es miembro de la Sociedad Americana de Óptica y del Instituto Americano de Aeronáutica y de Astronomía.

En 1997, la NASA la premió con la «Medalla al Servicio Excepcional«.
Además, sus logros profesionales la hicieron merecedora al «Premio a la Herencia Hispana«.

Entre 1993 y 2002 realizó cuatro viajes en misiones espaciales de la NASA.

Ellen Ochoa además de estar altamente cualificada en ciencias, obtuvo la licencia de piloto de aviones. Crédito: web peru.com
Ellen Ochoa además de estar altamente cualificada en ciencias, obtuvo la licencia de piloto de aviones. Crédito: web peru.com

Ellen Ochoa nació el 10 de mayo de 1958 en Los Ángeles, California. Sus padres también nacieron en Estados Unidos; sus abuelos eran mexicanos provenientes de Sonora.

En 1959, su familia se mudó a La Mesa, ciudad localizada en San Diego, California.

Gracias a esta circunstancia, Ellen Ochoa estudió en la Grossmont High School, la escuela más antigua del condado de San Diego.
Se graduó en 1975, con excelentes calificaciones en matemáticas.

Edificio original de la Grossmont High School, en San Diego. Crédito: web timesofsandiego.com
Edificio original de la Grossmont High School, en San Diego. Crédito: web timesofsandiego.com

En la escuela, Ellen Ochoa sobresalió en múltiples asignaturas, sobre todo en matemáticas.

También era una flautista sobresaliente. Por lo cual, barajó durante un tiempo la posibilidad de seguir una carrera relacionada con la música.

Esta última opción era la que más le recomendaban, pues en esos años no se veía bien que las mujeres estudiantes se decantaran por carreras técnicas.

Sin embargo, Ellen Ochoa sentía una gran curiosidad por la  Física.
Esta afición y sus notables aptitudes para las matemáticas, la decidieron a estudiar Física. Logró ingresar en la Universidad Estatal de San Diego, la “San Diego State University”.

Cuando Ellen Ochoa era adolescente, sus padres se separaron.
Ellen y sus cuatro hermanos habían visto cómo su madre, Rosanne Ochoa, además de cuidar de ellos y de la casa, dedicaba su tiempo libre a estudiar.

Poco a poco, Rosanne siguió clases de biología y de comercio. Hasta que por fin, consiguió un título universitario en estudios liberales, en la Universidad Estatal de San Diego.

El final de esta voluntariosa hazaña tuvo lugar tres años después de que su hija Ellen se graduara en la misma universidad.

Universidad pública de investigación en San Diego, California. Crédito: web newscenter.sdsu.edu
Universidad pública de investigación en San Diego, California. Crédito: web newscenter.sdsu.edu

Trayectoria académica de Ellen Ochoa
En 1980, después de graduarse en Física en la Universidad del Estado de San Diego, Ellen Ochoa prosiguió sus estudios en la Universidad de Standford.

Al año siguiente, obtuvo un máster en Ciencias. En 1985, Ellen consiguió el doctorado en Ingeniería Eléctrica.

La Universidad de Stanford, es una universidad privada ubicada en Stanford, California, a unos 56 km al sureste de San Francisco.
Es célebre por la calidad de su enseñanza. Está considerada como una de las diez mejores universidades del mundo.

En sus estudios de posgrado, Ellen Ochoa se especializó en óptica, en el estudio de la naturaleza de la luz y de su comportamiento.

Su mentor fue un científico óptico muy reconocido, Joseph Goodman, quien llegó a ser presidente de la Optical Society of America.

Joseph Goodman es un brillante científico, gran maestro y exitoso emprendedor. Crédito: web exnodes.com
Joseph Goodman es un brillante científico, gran maestro y exitoso emprendedor. Crédito: web exnodes.com

En 1983, Ellen Ochoa  estaba preparando su doctorado en Stanford.  Un día de ese año, las mujeres americanas se maravillaron con la noticia de que Sally Ride era la primera mujer americana que estaba viajando en el espacio.

Mucho antes, en 1963, Valentina Tereshkova había sido la primera mujer del mundo en hacerlo, y en circunstancias mucho más precarias.

Pero en la década de 1980 ya no se trataba solamente de ir al espacio, sino de investigar desde el espacio. Eso fue lo que hizo Lucy Shannon en 1985.

La astronauta Sally Ride también había estudiado en la Universidad de Stanford; por lo que Ellen Ochoa se sintió especialmente emocionada con la noticia de ese vuelo histórico.
Cuando algunas de sus amigas decidieron postular al programa de Candidatos para Astronautas de la NASA, Ellen Ochoa no pudo resistirse a presentar también una solicitud de admisión.

La respuesta llegada desde la NASA le dio a conocer que tendría «posibilidades» cuando hubiera obtenido el doctorado en Física.

Decidió trabajar para conseguir ser astronauta. Junto con la británica Helen Sharman, fue una de las pocas mujeres no nacidas en USA que viajaron al espacio.

Dos años más tarde, en 1985, con el título de doctora en mano, Ellen envió una nueva solicitud para ser admitida en el programa de astronautas.

Mientras esperaba alguna respuesta, comenzó a trabajar en el Laboratorio Nacional Sandia. Éste era uno de los mejores laboratorios de investigación y desarrollo del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Allí Ellen Ochoa pudo aplicar sus conocimientos especializados de óptica.

En marzo de 1987, fue citada por la NASA para una semana de pruebas y entrevistas en el Centro Espacial Johnson, en Texas. NO quedó entre las finalistas.

El Centro Espacial Johnson es la instalación de la NASA para actividades tripuladas espaciales. Crédito: web travel.sygic.com
El Centro Espacial Johnson es la instalación de la NASA para actividades tripuladas espaciales. Crédito: web travel.sygic.com

Cuando supo que no había sido seleccionada para el programa de astronautas, Ellen Ochoa decidió hacer algo más para conseguir su meta. Trabajando con Joseph Goodman que había sido su mentor, y con otro investigador, obtuvo su primera patente para un aparato óptico capaz de reconocer e inspeccionar un objeto (por ejemplo, una placa de circuitos electrónicos) y de identificar en él defectos de fabricación.

En ese mismo año 1987, Ellen Ochoa y sus colegas del Laboratorio Sandia registraron otras dos patentes. Una de ellas era para que un aparato, utilizando tecnología óptica, fuera capaz de identificar un sitio de aterrizaje para una aeronave, independientemente del tamaño del objetivo o de su orientación.

La tercera patente fue de un sistema óptico capaz de reducir la distorsión de una imagen.

En 1988, Ellen hizo dos cosas más para aumentar sus posibilidades de aprobar en la entrevista de admisión en el programa de astronautas: obtuvo la licencia de piloto privado y comenzó a trabajar como investigadora en la División de Investigación AMES, de la NASA.

Las investigaciones de AMES abarcan también los vuelos espaciales y desempeñan un papel importante en muchas de las misiones de la NASA. Ellen Ochoa fue nombrada Jefa del “Intelligent Systems Technology Branch”. Supervisó a 35 ingenieros y científicos, en la investigación y el desarrollo de sistemas ópticos y de computadoras, para «automatizar» la exploración espacial.

En 1989, fue citada nuevamente para otra entrevista en el Johnson Space Center.  Esta vez, Ellen Ochoa llevaba más y mejores cartas en la mano y fue una de las 23 candidatas seleccionadas para ser astronauta, de entre las 2.000 presentadas.

En julio de 1990, comenzó su entrenamiento. Durante el periodo de entrenamiento, Ellen Ochoa y sus compañeros debían, entre muchas otras actividades:

  • Desplegar balsas salvavidas para simular un rescate de emergencia. Esto se hacía en el Laboratorio de Flotabilidad Neutral en el Johnson Space Center.
  • Aprender todo lo relacionado con la seguridad de aeronaves.
  • Dominar conceptos básicos de astronomía.
  • Asistir a clases de meteorología, mecánica orbital y de navegación.
  • Estudiar manuales de vuelo.
  • Prepararse para vivir y trabajar en ambiente de micro gravedad
  • Aprender cómo actuar en situaciones de evacuación de una aeronave.

En julio de 1991, terminado el periodo de entrenamiento, Ellen Ochoa se graduó como “astronauta”.

Ellen Ochoa participó en cuatro misiones espaciales. Crédito: web bbc.com
Ellen Ochoa participó en cuatro misiones espaciales. Crédito: web bbc.com

Ellen Ochoa como astronauta
Cuando Ellen Ochoa fue admitida como astronauta de la NASA, los transbordadores espaciales eran «laboratorios de ciencia» en el espacio. La experiencia y los conocimientos científicos de Ellen eran indispensables y adecuados para vivir y trabajar en un transbordador espacial.

Todo lo que había aprendido en los años previos le permitieron asimilar correctamente los detalles necesarios para conocer a fondo los mecanismos que funcionaban en un transbordador espacial: el sistema de propulsión, el sistema eléctrico, el sistema de energía, el sistema mecánico, el sistema de apoyo vital, el sistema de control de vuelo y el sistema de comunicaciones.
En fin, podía controlar que todos estos sistemas trabajaran bien; y, en caso de problemas, sabría diagnosticar las causas y arreglar lo que hiciera falta.

Al ser admitida en el grupo de astronautas, Ellen Ochoa fue destinada a desempeñar el puesto de “especialista” de misiones espaciales. Sus deberes principales en el transbordador, estaban ligados a la investigación y a la recolección de datos.

Vuelos espaciales de Ellen Ochoa
Ellen  Ochoa realizó cuatro vuelos espaciales. Fue especialista de misión en la STS-56 y en la STS-96; comandante de carga en la STS-66; y en la STS-110 fue ingeniera de vuelo.

Misión STS-56 (1993)
El 3 de abril de 1993, Ellen Ochoa hizo historia: se convirtió en la primera mujer de origen hispano que viajaba al espacio. Lo hizo a bordo del transbordador espacial  Discovery, que fue lanzado desde la base Kennedy.

En el transbordador iban cinco tripulantes. Ellen Ochoa tenía asignado el puesto de “especialista”. La nave  daba una vuelta alrededor de la Tierra cada 90 minutos y a una altura de entre 291 y 299 km.

La astronauta vio compensado sus esfuerzos al vivir en un ambiente de microgravedad que le hacía sentirse tres veces más liviana que en la Tierra. Otra recompensa fue la oportunidad de contemplar la Tierra desde el espacio.

El Discovery es uno de los tres transbordadores de la NASA, junto con el Atlantis y el Endeavour. Crédito: web 20minutos.es
El Discovery es uno de los tres transbordadores de la NASA, junto con el Atlantis y el Endeavour. Crédito: web 20minutos.es

Pero los cinco astronautas no estaban en el espacio para hacer turismo espacial. Estaban en una misión denominada STS-56, que duró nueve días, después de haber completado 148 órbitas completas alrededor de la Tierra. Regresó a la base Kennedy  el 17 de abril de 1993.

La nave Discovery llevaba siete instrumentos altamente especializados con el fin de realizar experimentos y tomar datos acerca de la relación entre la producción de energía del Sol y la atmósfera media de la Tierra y cómo estos factores afectan a la capa de ozono.

El 11 de abril, la tripulación utilizó un brazo robot (Canadarm) para desplegar una  herramienta autónoma de instrumentos científicos, de vuelo libre, diseñada para estudiar la velocidad y la aceleración del viento solar y observar la luz solar.

La tripulación también hizo numerosos contactos de radio con escuelas de todo el mundo. Además establecieron un breve contacto de radio con la estación espacial Mir rusa; fue el primer contacto de este tipo entre un transbordador y la Mir, utilizando equipos de radio-aficionados.

Ellen Ochoa también tocaba su flauta durante el vuelo para entretenerse, y como parte de un video educativo. Después dijo que no era tan diferente como tocar la flauta en la Tierra, debido a que el transbordador espacial estaba presurizado como la cabina de un avión. Pero en un ambiente de ingravidez, la flauta se sostenía en el aire por sí sola, sin mucho apoyo de Ellen.

Ellen Ochoa muestra sus habilidades musicales en el espacio. Crédito: web visionlearning.com
Ellen Ochoa muestra sus habilidades musicales en el espacio. Crédito: web visionlearning.com

STS-66 (1994)
El 3 de noviembre de 1994, Ellen Ochoa realizó su segundo viaje espacial. En esa ocasión lo hizo a bordo del transbordador espacial Atlantis, que fue lanzado desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA .

En el transbordador iban seis tripulantes. Ellen Ochoa tenía asignado el puesto de “comandante de carga”. La nave  daba una vuelta alrededor de la Tierra cada 90 minutos y a una altura de entre 291 y 299 km.

La misión emprendida tenía como objetivo recolectar datos para el estudio de la energía solar y conocer sus efectos en el clima de la Tierra. También se recogieron datos que pudieran ayudar a responder preguntas acerca del adelgazamiento de la capa de ozono de la Tierra.

Como en todos los vuelos de las misiones STS, el horario de actividades de la tripulación estaba previsto minuto a minuto.

Las nuevas computadoras permitieron que el equipo de tierra pudiera monitorear los experimentos y la recolección de datos, enviar comandos directamente a los instrumentos y  comunicarse con la tripulación del transbordador.

Ellen Ochoa tuvo la responsabilidad de utilizar el brazo robótico para recuperar el satélite atmosférico CRISTA-SPAS.

La nave Atlantis aterrizó en la Base de la Fuerza Aérea de Edwards el 14 de noviembre de 1994, después de haber dado 174 vueltas alrededor de la Tierra, durante los casi 11 días que duró la misión.

STS-96 (1999)
En su tercer vuelo, realizado el 27 de mayo de 1999, Ellen Ochoa participó como especialista en el primer acoplamiento de un transbordador con la Estación Espacial Internacional. El transbordador Discovery llevó 7 tripulantes: comandante, piloto y cinco especialistas.

En esta ocasión se trataba de una misión de logística y abastecimiento de materiales, equipos de investigación y suministros, para ir adecuando la habitabilidad de la Estación Espacial Internacional. Llevaron cuatro toneladas de equipo y suministros para ir preparando la subsistencia y el trabajo de los primeros tripulantes de la Estación Espacial.

Ellen  Ochoa coordinó el traslado de equipos desde el transbordador a la Estación  y realizó una salida espacial de 7 horas, a fin de realizar trabajos imprescindibles en el acoplamiento de ciertos equipos. Uno de ellos era para que los reflejos de la luz solar permitiera ver la Estación Espacial Internacional desde la Tierra, durante los amaneceres y los  crepúsculos.

El Discovery regresó a la Base Kennedy el 6 de junio de 1999, después de 9 días; cinco de los cuales, estuvo acoplado a la Estación Espacial Internacional.

STS-110 (2002)
El 8 de abril de 2002, Ellen Ochoa fue una de los siete astronautas que iban a bordo del transbordador espacial Atlantis que salió desde el  Centro de Lanzamiento de Cabo Cañaveral, rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS).

Uno de los principales objetivos de esta misión STS-110 era continuar construyendo la ISS. Llevaban en el transbordador una viga de  13 m de largo y 13.5 toneladas de masa. Esta viga era la primera que constituiría la estructura principal de la  ISS, que sería de 110 m de largo y  que luego soportaría los paneles solares y los radiadores de la Estación Espacial.

El acoplamiento del Atlantis con la ISS se produjo el 10 de abril de 2002.  En su misión anterior en el año 1999, Ellen y sus compañeros se habían acoplado a una ISS desocupada.
Esta vez fueron recibidos por la tripulación que ya estaba viviendo a bordo de la estación. Fue agradable para todos sentarse juntos para conversar y compartir la comida y la música que habían llevado los recién llegados.

Ellen Ochoa contempla la Tierra desde la Estación Espacial Internacional. Crédito: web bbc.com
Ellen Ochoa contempla la Tierra desde la Estación Espacial Internacional. Crédito: web bbc.com

Durante esa misión, la tripulación combinada de la estación y del transbordador trabajó unida, para instalar la estructura que apoyaría la hectárea de paneles solares que debían proveer de energía al laboratorio de la ISS.

Una vez más, Ellen Ochoa estuvo encargada de trabajar con el brazo robótico. Además, ayudó a maniobrar lo que se denomina braguero de la estructura (sostén). También colaboró con los otros tripulantes, durante las obligadas caminatas espaciales, en el exterior de la nave. Fue una aventura espacial increíble en donde personas de todo el mundo trabajaban juntas ensamblando una estructura increíblemente compleja.

El transbordador se desacopló de la ISS el 17 de abril de 2002, siete días después de su llegada. El transbordador regresó al Centro de Lanzamiento Cabo Cañaveral, Florida , el 19 de abril de 2002. Ellen Ochoa había estado fuera de “casa” 10 días y 19 horas, volando a 226 km de altura.

Honores especiales que ha recibido Ellen Ochoa
Por sus contribuciones a los programas aeroespaciales, Ellen Ochoa ha recibido numerosos honores de la NASA, entre ellos:

  • La Medalla de Servicio Excepcional (1997),
  • La Medalla de Excelente Liderazgo (1995),
  • Medallas de Vuelos Espaciales (1993-1994-1999)
  • Dos Premios Espaciales Técnicos (1992).
  • The Hispanic Engineer Albert Baez Award
  • Hispanic Heritage Leadership Award
  • Alumna del año por la San Diego State University

Cuando no está trabajando o viajando al espacio, Ellen Ochoa toca la flauta y pasa tiempo con su esposo y dos hijos. Además, Ellen imparte diversas conferencias técnicas y escribe artículos para revistas científicas.

En enero de 2013, Ellen Ochoa fue nombrada directora del Centro Espacial Lyndon B. Johnson. Fue la segunda mujer que se desempeñó en ese cargo, y la primera de origen hispano.​

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