Biografía de Alma Guillermoprieto

Alma Guillermoprieto ha dedicado su vida a defender la realidad en América Latina. Crédito: web eluniversal.com.mx Alma Guillermoprieto ha dedicado su vida a defender la realidad en América Latina. Crédito: web eluniversal.com.mx

Alma Guillermoprieto es una periodista y escritora mexicana, residente en Estados Unidos.

Ha dedicado su vida a dar a conocer la realidad de América Latina, sus conflictos y sucesos violentos.

También ha contribuido a difundir la cultura, la religión y el arte del continente.

En 2018 fue galardonada con el premio “Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades”; según el jurado, “en reconocimiento a su larga trayectoria profesional y a su profundo conocimiento de la compleja realidad de Iberoamérica, que ha transmitido con enorme coraje también en el ámbito de la comunicación anglosajona«.

Alma Guillermoprieto es la tercera mujer que consigue este galardón en sus 38 ediciones, después de que  lo obtuviesen: la filósofa María Zambrano, en 1981; y la fotógrafa Annie Leibovitz, en 2013

Alma Guillermoprieto nació en México el 27 de mayo de 1949. Estudió danza y llegó a pertenecer al Ballet Nacional de México.

Cuando fue adolescente, su madre la llevó a Nueva York para que recibiera mejores lecciones de danza moderna y clásica.

Recibió clases de la legendaria maestra Martha Graham y del gran bailarín Merce Cunningham. Ellos dos la hicieron una bailarina profesional.

Merce Cunningham fue uno de los coreógrafos y bailarines más importantes de su tiempo. Crédito: web proyectoidis.com
Merce Cunningham fue uno de los coreógrafos y bailarines más importantes de su tiempo. Crédito: web proyectoidis.com

Alma se dio cuenta de que, debido a sus limitaciones físicas, nunca alcanzaría el virtuosismo técnico.

El año 1970 fue crucial para ella. Aceptó la idea que recibió de su maestro Cunningham, y partió rumbo a Cuba, a La Habana.

Durante seis meses vivió la experiencia revolucionaria. Conoció desde dentro la revolución de Fidel Castro. Esto sembró en ella la semilla para convertirse en periodista.

Observó las paradojas del proceso, la homofobia y la pobreza. La falta de espejos en las salas de ensayo era una de las consecuencias de la pobreza a nivel general.

En mayo de 1970 fue contratada como profesora de la Escuela de Danza Moderna.  Las Escuelas Nacionales de Arte fueron creadas por Fidel Castro y el Che Guevara en persona.

Sin embargo, oyó decir  que a Fidel Castro no le gustaban los revolucionarios que “perdían su tiempo bailando”.

Alma Guillermoprieto en los años 1970
Alma Guillermoprieto inició su carrera periodística en 1978, como reportera para el diario británico The Guardian.

Cubría las informaciones acerca de la insurrección nicaragüense contra la dictadura de los Somoza.

Este trabajo lo realizó como “freelance” y con lo justo para sobrevivir.
Gracias a esto, pudo vivir de cerca lo que sucedía, aunque sin comodidades y pasando muchas necesidades.

Así fue cómocambio su vida de bailarina frustrada a periodista de élite.

Alma Guillermoprieto se pegaba a su amiga fotógrafa Susan Meiselas, del New York Times, que sí tenía viáticos para viajar a las zonas de combate.

Esta cercanía con los hechos, lejos de la comodidad de los hoteles donde la mayoría de sus colegas hacían reportajes por teléfono, le permitió escribir una versión más cercana a la verdad.

Aprendió que para ser una buena reportera tenía que acercarse a los protagonistas y alejarse en lo posible de los jefes de prensa.

Susan Meiselas es una fotógrafa documentalista que durante casi 50 años ha retratado la cruda realidad en América Latina. Crédito: web elestimulo.com
Susan Meiselas es una fotógrafa documentalista que durante casi 50 años ha retratado la cruda realidad en América Latina. Crédito: web elestimulo.com

Actividades de Alma Guillermoprieto en los años 1980
A fines del año 1981, el Washington Post le pidió un reportaje acerca de la masacre de El Mozote, ocurrida en El Salvador.

Un batallón de las Fuerzas Armadas de El Salvador había realizado un operativo contra la insurgencia, los días 10, 11 y 12 de diciembre de 1981, en las aldeas de El Mozote, La Joya y Los Toriles.

Alma Guillermoprieto consiguió que, un mes después de que ocurriera la masacre, los insurgentes la llevaran hasta el sitio de la matanza.

Con muchas dificultades y con gran riesgo personal, los rebeldes la introdujeron de contrabando en medio de la selva, para que comprobara en persona los resultados de la cruel masacre.

Alma, junto a la fotógrafa Susan Meiselas, reveló ante el mundo en un impactante reportaje publicado por el Washington Post, el horrendo crimen cometido. El ataque les había costado la vida a más de 800 hombres, mujeres y niños.

El Mozote , la masacre más mortífera en la historia de América Latina. Crédito: web culturacolectiva.com
El Mozote , la masacre más mortífera en la historia de América Latina. Crédito: web culturacolectiva.com

Escribió: “En los senderos, que conectaban El Mozote a otras pequeñas aldeas, yacían los cadáveres bajo un sol calcinante. Había cuerpos en los maizales abandonados, en las casas de una sola habitación, donde una máquina de coser era señal de gran riqueza; había cuerpos en los naranjales donde aún trinaban los pájaros”.

Después de este impactante reportaje, fue contratada por el semanario norteamericano Newsweek, durante casi toda la década de 1980, como jefa de la oficina para América del Sur.

Desde 1989, escribe regularmente para el New Yorker y para el New York Review of Books, artículos relativos a América Latina.

Trabajos en la década de 1990
En la década de los 90, Alma Guillermoprieto comenzó a escribir extensos reportajes para las revistas “The New Yorker” y “The New York Review of Books”.

Alma fue un testigo directo y una transmisora fiel de la historia de Latinoamérica durante esos tristes años.

En los años 1990 vivió y publicó hechos sobresalientes de la guerra civil colombiana, de Sendero Luminoso, de las secuelas de la guerra sucia en Argentina y de la trágica Nicaragua post sandinista.

Eran artículos escritos por una latinoamericana para un público de habla inglesa. No fueron escritos por alguien que está de paso, sino la transcripción de hechos vividos “a pie de obra” con los protagonistas inmediatos.

En estos años, recibió tres premios a su brillante labor periodística:

  • El Premio Maria Moors Cabot, en 1990.
  • Premio a los Medios de la Latin American Studies Association.
  • El Premio MacArthur Foundation Fellowship.

Estaba Alma Guillermoprieto en Nicaragua cuando decidió ponerle letra a los hechos y personajes que le habían salido al camino durante sus años de valerosa reportera.

A ella se le da bien lo de escribir. Mejor aún que lo de bailar; posiblemente porque en sus textos imprime elegancia, ritmo y gracia. Como si bailara. Son ocho los libros que ha publicado en castellano.

Samba (1990), es una crónica de lo que vivió durante un año en la favela Mangueira. Allí siguió de cerca los meses de intensa preparación de las escuelas de samba para tres días de éxtasis en el Carnaval de Río, en Brasil.

“Al pie de un volcán te escribo” (1995). Lo había  publicada en inglés, en el año  1994, con título de “The Heart That Bleeds: Latin America Now”. Son unas crónicas latinoamericanas, en donde reúne 13 artículos publicados en The New Yorker sobre la guerra civil en Colombia, la Nicaragua post sandinista, la “guerra sucia” en Argentina y la violencia de Sendero Luminoso en Perú.

Alma Guillermoprieto quiere, en el futuro, escribir acerca del fin de la guerrilla en Colombia. Crédito: web eltiempo.com
Alma Guillermoprieto quiere, en el futuro, escribir acerca del fin de la guerrilla en Colombia. Crédito: web eltiempo.com

En abril de 1995, Gabriel García Márquez la invitó a participar en el taller inaugural de la “Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano” en Cartagena de Indias, Colombia.

Además de su experiencia en los más cotizados medios periodísticos norteamericanos, Alma Guillermoprieto ya contaba con valiosos reconocimientos a su labor.

García Márquez quería que Alma enseñara las técnicas que la habían hecho famosa durante más de veinte años como cronista de Latinoamérica.

Desde entonces. ella ha impartido siete talleres para jóvenes periodistas en todo el continente.

A su lado estuvieron otros notables periodistas y escritores: Javier Darío Restrepo, Jon Lee Anderson, Horacio Verbitsky, Tomás Eloy Martínez, Miguel Angel Bastenier y Ryszard Kapuscinski.

Alma dictó cada enero un “curso de crónica”, en Cartagena de Indias, en el corazón de la ciudad amurallada, sede de la Fundación.

Enviaba a los reporteros a buscar historias, a escuchar a las personas, a empaparse lo más posible con lo que luego tendrían que contar a otros, con emoción y verdad.

Según ella misma recuerda, les decía que: “Para escribir sobre la guerra hay que ir al frente; para escribir sobre la cumbia hay que bailarla; para escribir sobre los pobres hay que compartir con ellos la pobreza de su casa, de su mesa, de su vida

Alma Guillermoprieto contaba en esos talleres, algunos trucos indispensables para el oficio. “Hay que hacer el esfuerzo por escribir bien, por echar el cuento bien contado, por seducir al lector para que entre en el artículo; pero no hay que privilegiar nuestra poesía por encima del hecho real.

Para eso hay que destacar la importancia del editor. Él es quien tiene la tarea de preguntarnos: ¿cuál es tu fuente?, ¿cómo lo sabes?, ¿quién te lo confirmó?, ¿desde hace cuánto conoces a esa persona?, ¿qué referencia tienes de ella?, ¿cómo sabes que es honesta la persona que te lo contó? Ahora vas y me consigues a dos personas más que me lo confirmen… Un buen editor o una buena editora pueden hacer toda la diferencia entre una buena y una mala nota de prensa”.

Alma Guillermoprieto había acumulado tantas vivencias en los países de Latinoamérica, que quiso plasmarlas en dos libros más.

  • “El año en que no fuimos felices” (1998) Colección de artículos sobre la crisis mexicana durante la transición, entre 1994 y 1997.
  • “Las guerras en Colombia” (1999). Consta de tres ensayos que escribió cuando el presidente Clinton solicitó al Congreso norteamericano que apoyara la ayuda militar a Colombia.

Vivencias de Alma en los años 2000
A partir del año 2000, Alma Guillermoprieto se ha dedicado sobre todo a transmitir su experiencia, a través de libros, artículos, conferencias y talleres.
También ha sido el tiempo de que la sociedad fuera reconociéndole su magnífica labor como reportera, periodista y escritora.
Entre los libros publicados en esta época, cabe destacar:

  • Looking for History: Dispatches from Latin America” (2001). Recopilación de artículos.
  • Historia escrita” (2001). Consta de una serie de perfiles sobre el comandante Marcos, Evita Perón, Che Guevara, Fidel Castro y Mario Vargas Llosa.
  • “La Habana en un espejo” (2005). Publicada primero en inglés, el año anterior, bajo el título de “Dancing with Cuba”. Por primera vez, Alma Guillermoprieto escribió sobre sí misma. Contó de cuando fue profesora de la Escuela de Danza Moderna en Cuba. Vivir en la isla en los años 1970, le permitió conocer la revolución de Fidel desde adentro. Escribió sin ilusiones, alejada de la propaganda del régimen cubano. Tampoco se vio afectada por el resentimiento de los exiliados en Miami.
  • Los Placeres y los días” (2015). Ediciones Almadía S.C./UNAM. México.

Cronista de las muchas tragedias de Latinoamérica durante los últimos 30 años, Alma Guillermoprieto decidió trazar con pulso firme la diferencia entre la ficción publicada por medios interesados y la cruda realidad.

A esa decisión se debe la existencia de líneas estremecedoras, como esta presentación de Ernesto Guevara incluida en este libro: “Se perdieron tantas vidas: las de los supuestos guerrilleros muertos de inanición en el norte de Argentina; las de los jóvenes ahogados en tinas de excremento en Brasil; las de los mártires destripados en Guatemala; la del estudiante argentino de sociología cuya madre recibió en un frasco sus manos cercenadas. Estos son los hijos del Che”.

Distinciones recibidas por Alma Guillermoprieto
Los reconocimientos a esta extraordinaria mujer, han sido numerosos y se puede decir que incesantes.

  • 2001, fue acogida como Miembro de la American Academy of Arts and Sciences.
  • 2002, fue acogida como Miembro del consejo ejecutivo de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
  • 2008, fue nombrada profesora visitante en el Centro para Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Chicago.
  • En 2008, recibió el Doctorado Honoris Causa de la Baruch University.
  • 2008, se le concedió la Cátedra Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara.
  • 2009, Premio Overseas Press Club Award.
  • En 2017, Premio Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría de Trayectoria Profesional.

Finalmente, en octubre de 2018 fue galardonada con el premio “Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades”.  Aquí puede leer el discurso que pronunció Alma en esta ocasión.

La entrega de premios fue un acontecimiento feliz para Alma Guillermoprieto. Crédito: web eluniversal.com.mx
La entrega de premios fue un acontecimiento feliz para Alma Guillermoprieto. Crédito: web eluniversal.com.mx

En esta ocasión, se publicaron artículos elogiosos para ella en todos los países de habla hispana. Quisiera destacar el de Beatriz Burgos redactora de revista “Mujer”, de La Tercera y colaboradora en “Revista del Domingo”, de El Mercurio, de Chile; y el de Juanita León, de Colombia.

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