Biografía de Marguerite Barankitse

Marguerite Barankitse, doctora honoraria por la Universidad de Rodesia. Crédito: web ru.ac.za Marguerite Barankitse, doctora honoraria por la Universidad de Rodesia. Crédito: web ru.ac.za

Marguerite Barankitse es una activista humanitaria de la República de Burundi. Titular de un doctorado honoris causa de la Universidad de Lovaina, trabaja con ardor y valentía por la paz y la reconciliación en su país.
Dedica su vida a mejorar el bienestar de los niños y a combatir la discriminación étnica.

Marguerite Barankitse nació en 1956 en Ruyigi, una de las regiones más pobres del este del país.

Burundi es un pequeñísimo país que alberga unos 10 millones de habitantes. Se independizó de Bélgica en el año 1962. Crédito: web sp.depositphotos.com
Burundi es un pequeñísimo país que alberga unos 10 millones de habitantes. Se independizó de Bélgica en el año 1962. Crédito: web sp.depositphotos.com

Marguerite quedó huérfana desde su más tierna infancia, y estuvo como interna en una escuela de Bujumbura, dirigida por religiosas que le dieron una buena educación.

Cuando terminó los estudios básicos, quiso dedicarse a la enseñanza.
Para conseguir este objetivo, recorría todos los días a pie, los 12 kilómetros que había desde Ruyigi hasta la Escuela Normal de Bujumbura.

En 1979 obtuvo el título de maestra. Se dedicó tres años a la docencia en Ruyigi.

Desde 1981 a 1983, siguió en Lourdes (Francia) un curso especializado de formación para mujeres laicas, impartido por la “Asociación Auxillium”.

En 1983, Marguerite regresó a Burundi y trabajó como maestra en una escuela secundaria pública de Ruyigi.

Fue despedida de su trabajo por negarse a aplicar la política de segregación étnica y por haber protestado contra la discriminación que se hacía en el campo de la educación, entre los dos principales grupos étnicos: hutus (85% de la población) y tutsis (14% de la población).
Marguerite es de etnia tutsi.

Aprovechó este despido de la función pública, para aceptar el ofrecimiento de una beca de estudios en Suiza. A su regreso, consiguió trabajo como secretaria del obispo católico de Ruyigi.

A pesar de las crecientes tensiones en Burundi, ella puso en práctica su sueño de armonía étnica al adoptar a siete niños: cuatro hutus y tres tutsis.

Ruyigi es la capital de la provincia de Ruyigi. Tiene una población de 37.000 habitantes. Crédito: web trip-suggest.com
Ruyigi es la capital de la provincia de Ruyigi. Tiene una población de 37.000 habitantes. Crédito: web trip-suggest.com

Marguerite Barankitse desde 1993 hasta 2005
En octubre de 1993, el clima político se había degradado peligrosamente. La violencia entre los hutus y los tutsis se intensificó considerablemente después del asesinato del presidente de Burundi.

En previsión de ataques violentos, Marguerite escondió a varias decenas de hutus, tanto adultos como niños, en la mansión del obispado de Ruyigi.

El 23 de octubre de 1993, un grupo de tutsis armados se dirigió a la ciudad de Ruyigi, con el propósito de asesinar a las familias hutus que se escondían en la casa del obispo.

Parece increíble que esto haya sucedido por diferencias étnicas. Crédito: web taringa.net
Parece increíble que esto haya sucedido por diferencias étnicas. Crédito: web taringa.net

El domingo, 24 de octubre de 1993, por la mañana, unos asaltantes tutsis armados de porras, machetes y piedras, irrumpieron en la ciudad y atacaron la mansión del obispado.

Marguerite logró ocultar a muchos de los niños y luego trató de interponerse ante los asaltantes.
Estos no la mataron porque ella era una tutsi;  pero como se negó a decirles dónde estaban escondidos los niños, la golpearon, la ataron a una silla y la obligaron a presenciar el asesinato de 72 hutus en el patio de la mansión. Después de lo cual, pegaron fuego a la casa.

Cuando ya se retiraban los asaltantes, consiguió pagar a uno de ellos, para que le ayudara a escapar con 25 de los niños hutus que tenía escondidos.

Los sacó a todos del edificio en llamas y los escondió en el cementerio. Por la noche, un cooperante alemán, Martin Novak, les brindó asilo provisional.

Cien años antes, y en otro continente, Harriet Tubman, una esclava afroamericana había llevado a cabo algo similar en favor de los esclavos negros en USA.

Marguerite reunió a sus siete hijos adoptivos y a los huérfanos sobrevivientes; y los escondió en una escuela cercana que le prestó el obispo de Ruyigi.

La situación de crisis perduraba en todo Burundi y decenas de niños corrían a refugiarse en casa de Marguerite.

Los genocidas gritaban: “las cucarachas deben morir”. Increíble, pero así sucedió. Crédito: web annur.tv
Los genocidas gritaban: “las cucarachas deben morir”. Increíble, pero así sucedió. Crédito: web annur.tv

Sacando fuerzas insospechadas de su ira, pero sobre todo de su fe inquebrantable en la divina Providencia y en su amor a la vida, logró poco a poco, dar refugio a los niños que seguían acudiendo a ella en busca de comida y protección.

Para alimentar a toda esa gente, entre todos empezaron a recolectar comida acudiendo a las familias conocidas.
Además, decidió cultivar la tierra con los niños. Organizó un sistema de ayuda mutua sin distinción de etnia, de religión y de origen social; los niños mayores tuvieron que ocuparse de los pequeños.

Marguerite Barankitse creadora de Maison Shalom, un refugio para niños. Crédito: web lavanguardia.com
Marguerite Barankitse creadora de Maison Shalom, un refugio para niños. Crédito: web lavanguardia.com

En mayo de 1994, el obispo católico de Ruyigi, Joseph Nduhirubusa, le ofreció a Marguerite transformar una antigua escuela en un refugio para niños.

Los niños quisieron que el refugio tuviera el nombre de “Maison Shalom”, “Casa de Paz”, por una canción que se escuchaba en la radio en esos días.

La Maison Shalom era predominantemente para niños, niños soldados, niños huérfanos y niños mutilados. De cualquier sexo o etnia.

Al principio, esta obra estuvo financiada con subvenciones alemanas.
Poco después, gracias a unos amigos que Marguerite había conocido durante su estadía en Lourdes y Suiza, le llegó ayuda internacional para  llevar a cabo otros proyectos similares.

Decidió que lo fundamental en esta Maison Shalom debía ser que estuviera abierta a niños de todos los orígenes étnicos: tutsi, hutu y twa. Ella los llama «mis hijos Hutsitwa«.

La Maison Shalom es una Casa de Paz, de Perdón y de Futuro. Crédito: web actionaid.org
La Maison Shalom es una Casa de Paz, de Perdón y de Futuro. Crédito: web actionaid.org

Con el paso de los días, los servicios de Maison Shalom estuvieron a disposición de toda la comunidad.

En los años siguientes, Maison Shalom en Ruyigi fue uno de los pocos lugares en Burundi donde hutus y tutsis cohabitaron en armonía.

A lo largo de los años, este refugio que buscaba proteger a todos los huérfanos de  Burundi después de la guerra civil, se convirtió en una verdadera aldea.

Con el fin de garantizar el futuro de estos niños que fueron creciendo, la Maison Shalom se fue transformando en red de “pueblos”, para que los niños pudieran criarse en el seno de familias.

La Maison Shalom bajo la estructura de una ONG, gestionó la instalación de un banco, una guardería, un hotel, tiendas, centros para el aprendizaje de costura y computación, una escuela de capacitación en mecánica, una piscina, un cine, y el Hospital REMA.

Muchas de esas actividades, dirigidas por los propios jóvenes, fueron generadoras de ingresos. Por ejemplo: la casa de huéspedes, el cine y el taller de automóviles.

Incluso se llegó a la posibilidad de que cuando un joven decidía independizarse, la Maison Shalom le proporcionaba una pequeña casa y un terreno.
Hasta el año 2015, se habían construido más de 300 casas para niños y jóvenes de entre 4 y 20 años.

En julio de 2007, se inauguró el Centro “Madre e Hijo”, construido por los ejércitos belga y burundés. Lo legaron a la ONG Maison Shalom.

También en el año 2007 se inauguró el hospital REMA, con 120 camas; como parte del proyecto “Madre de Hijo”.

Inaugurado en 2007, el hospital REMA atiende a madres y a sus hijos. Crédito: web friendsofhumanity.ch
Inaugurado en 2007, el hospital REMA atiende a madres y a sus hijos. Crédito: web friendsofhumanity.ch

La organización llegó a emplear a más de 270 personas; entre ellas enfermeras, psicólogos y educadores que implementaron proyectos especiales para los niños.

La Maison Shalom también ayudó a los desplazados internos y a los refugiados burundeses que regresaban, para facilitarles la reintegración en Ruyigi y para ayudarles a rastrear a sus familiares desaparecidos.

Otras actividades de Marguerite y la Maison Shalom
Marguerite Barankitse estuvo en la primera línea de la batalla contra el VIH/Sida, estableciendo proyectos de asesoramiento para promover la prevención de esta enfermedad.

Ella y su personal  de Maison Shalom cuidaron a más de 100 niños huérfanos o abandonados, infectados por el VIH.

Marguerite también comenzó una iniciativa para ayudar a los jóvenes que estaban en prisión.

Algunos niños nacieron en prisión y era necesario prepararlos para una vida mejor, a través de la educación. Además, la Maison Shalom trabajó para que tuvieran un hogar al salir de la prisión.

En el año 2014, la Maison Shalom estaba funcionando con excelentes resultados.
A una inquebrantable fe en Dios de Marguerite, y a su inteligencia, voluntad y capacidad de gestión, se habían unido los generosos apoyos del obispo de Ruyigi, de las religiosas de Ruanda y de los católicos de Francia, Suiza, Alemania y otros países.

Asamblea de la ONG Maison Shalom, en Burundi, en 2014. Crédito: web maisonshalom.org
Asamblea de la ONG Maison Shalom, en Burundi, en 2014. Crédito: web maisonshalom.org

Marguerite y su equipo comenzaron a promover la agricultura y establecieron un proyecto de microcréditos para permitir que las madres y los padres consiguieran desarrollar pequeñas empresas.
Algo muy parecido a lo que Anna y Vicente Ferrer estaban haciendo en la India.

Marguerite y la Maison Shalom en el año 2015
Pero en 2015, todo se vino abajo. El gobierno de Burundi comenzó a reprimir violentamente las protestas populares, en contra de las intenciones del presidente Nkurunziza, de iniciar un tercer mandato.
Miles de burundianos comenzaron a huir a Ruanda, Uganda, Tanzania y el Congo.

En abril de 2015, Marguerite se pronunció en contra de que Pierre Nkurunziza postulara a un tercer mandato presidencial. Además, se unió a las manifestaciones juveniles que denunciaban las represiones.

El nombre de Marguerite Barankitse apareció en una lista de personas que debían ser eliminadas.
Marguerite tuvo que esconderse durante un mes en una embajada. Se negó a pasar cómodamente sus días en Europa.

En cuanto pudo, huyo del país y buscó refugio en la vecina Ruanda. Allí dedicó toda su energía en ayudar a los niños refugiados.

Había más de 90.000 refugiados burundeses en Ruanda. De ellos, unos 58.000 estaban en los campos de de refugiados de Mahama, junto con Marguerite.

Sus conocidos la animaron a abrir en Ruanda algo similar a la Maison Shalom.

Marguerite comenzó esta nueva experiencia concentrando los esfuerzos en la educación. Luchó para obtener una educación para los niños y estudiantes universitarios que estaban en los campos de refugiados.

Marguerite Barankitse abrió en Ruanda un hogar para niños refugiados. Crédito: web maisonshalom.org
Marguerite Barankitse abrió en Ruanda un hogar para niños refugiados. Crédito: web maisonshalom.org

Logró apadrinar a 126 niños en preescolar, a 160 en la escuela secundaria. Ayudó a que 353 estudiantes universitarios refugiados obtuvieran becas para ingresar en  universidades de Ruanda.
Consiguió 10 becas para los mejores estudiantes, a fin de que fueran a en universidades del extranjero.

La ONG Maison Shalom y Marguerite Barankitse
En mayo de 2017, Marguerite abrió, en la ciudad de Kigali, en Ruanda, el Centro Comunitario Oasis de la Paz para niños en edad escolar. Este Oasis gestionado por la ONG Maison Shalom, ofrece:

  • apoyo psicosocial a las víctimas de tortura y violación.
  • actividades de desarrollo sostenible en áreas tales como salud, educación, capacitación profesional, cultura e ingresos.
  • una variedad de cursos que incluyen inglés, artes culinarias, costura, bordado y pintura.
  • un restaurante
  • un Cibercentro equipado con computadoras con conexión a internet para investigación y capacitación básica en computación.

Aproximadamente 200 personas acuden cada día al Oasis de la Paz y se benefician de los diversos servicios que ofrece.

Maison Shalom busca ayudar a los refugiados, y especialmente a los jóvenes en el exilio, a vivir con dignidad.

La visión de Marguerite es inculcar dignidad en los refugiados y permitirles mantener con vida sus sueños. A menudo ella dice: «El mal nunca tiene la última palabra: el amor siempre gana«.

El 22 de junio de 2018, Maison Shalom abrió el Mahama Elite Center, en Ruanda. Finalidad: apoyar a los refugiados que viven en el campamento de la región de Mahama.

Este centro de capacitación ofrecerá capacitación vocacional y empleo a los refugiados burundeses.
El proyecto permitirá a los jóvenes no sólo mejorar sus condiciones de vida, sino también fortalecer sus habilidades empresariales.

Para Marguerite, lo que importa ante todo es la educación de estos niños y jóvenes para la paz y el perdón. Hoy en día, son más de 50.000 los niños y adultos que han recibido ayuda de la Maison Shalom.

Premios y honores
La acción humanitaria y pacífica de Marguerite ha sido premiada con numerosos galardones internacionales.

  • 1998: Premio Juan María Bandrés, de Derechos de Asilo.
  • 1998: Premio de los derechos del hombre, de la República francesa.
  • 2000: Premio Norte-Sur, del Consejo de Europa.
  • 2003: Premio de los Niños del Mundo, por los Derechos del Niño.
  • 2004: Premio Voces de Coraje, de la Comisión de Mujeres para Mujeres y Niños Refugiados.
  • En 2004: Cuatro Premios a las libertades, del Instituto Franklin y Eleanor Roosevelt.
  • 2004: Premio Nansen al Refugiado.
  • 2008: Premio Opus.
  • 2008: Premio UNESCO.
  • 2009: la Gran Duquesa María Teresa de Luxemburgo, Eminent Advocate for Children de UNICEF, visitó la Maison Shalom durante una gira por Burundi.
  • 2011: la Gran Duquesa dio la bienvenida a Marguerite Barankitse a Luxemburgo para inaugurar una exposición fotográfica en apoyo de Maison Shalom.
  • 2011: Premio de la ONU para la Prevención de Conflictos.
  • 2016: Premio Aurora de 1,1 millones de dólares, por Despertar a la Humanidad.

Grados Honoríficos

  • 2017: Doctora en Derecho (honoris causa) de la Universidad de Rodas
  • 2013: Doctora Honoraria, Emory University, Atlanta, Georgia, EE. UU.
  • 2013: Doctora Honoraria, Duke University, Durham, Carolina del Norte, EE. UU.
  • 2012: Doctora Honoraria Université de Lille, Francia,
  • 2011: Doctora Honoris Causa, Université Catholique de Lille, Francia
  • 2004: Doctora Honoris Causa de la Universidad de Lovaina , Louvain-la-Neuve, Bélgica.

Marguerite Barankitse repite sin cesar, en sus viajes por todo el mundo, su mensaje: “No hay nada que resista al amor”, “Jamás el mal tendrá la última palabra. La fe y el amor desplazan las montañas del odio.”

Pregona su fe con orgullo: “La oración me mantiene en pie. El verdadero valor, lo saco de la Eucaristía”.

 

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