Biografía de Victoria de los Ángeles López

Victoria de los Ángeles desarrolló una brillante trayectoria por los teatros y salas de conciertos más importantes del mundo. Crédito: web españaescultura.es Victoria de los Ángeles desarrolló una brillante trayectoria por los teatros y salas de conciertos más importantes del mundo. Crédito: web españaescultura.es

Victoria de los Ángeles, soprano española, fue sin duda una de las más grandes artistas que ha dado la ópera.

Su  voz poseía un timbre exquisito y delicado. El arte de María de los Ángeles era un feliz compendio de la belleza del timbre vocal de Renata Tebaldi y de la fuerza dramática de María Callas.

Victoria de los Ángeles cantaba con la misma facilidad tanto obras líricas como dramáticas. Poseedora de un amplio registro de voz, interpretó las mejores escenas líricas del mundo, y bajo la batuta de los directores más prestigiosos.

En la historia de la lírica correspondiente a su época, formó parte con María Callas, Renata Tebaldi y Elizabeth Schwarzkopf, del cuarteto de sopranos más digno de alabanzas.

Su obra discográfica comprende 22 óperas completas y 40 álbumes de género diverso.

Los primeros años en la vida de Victoria de los Ángeles
Victoria de los Ángeles López García nació el 1º de noviembre de 1923, en Barcelona. El nacimiento de esta magnífica cantante vino a llenar el espacio que había dejado en el mundo el reciente fallecimiento de la gran actriz Sarah Bernhart.

Su padre, emigrante andaluz de Fuengirola, era bedel en la Universidad de Barcelona; y su madre, Victoria García, era natural de Puebla de Sanabria (Zamora) y desempeñaba tareas auxiliares en la misma Universidad.

Victoria López nació en la vivienda que ocupaba el matrimonio López García, dentro del conjunto universitario de la ciudad de Barcelona.

El padre de Victoria era un hombre serio y con una gran inquietud natural por saber. La madre había sido siempre la protagonista en los festivales de zarzuela que cada año se celebraban en su pueblo. Los padres de Victoria se conocieron y se casaron en Barcelona. Instalaron su hogar en el recinto de la Universidad de Barcelona, donde nacieron sus tres hijos.

El padrino de la segunda hija del matrimonio López García, fue su tío Ángel. De modo que, poniendo un poco de imaginación para contentar a la madre y al padrino, a la niña la bautizaron con el nombre de Victoria de los Ángeles.

Victoria de los Ángeles vivió su infancia en la casa de sus padres, hasta los 25 años. Crédito: web ub.edu/web/ub/es
Victoria de los Ángeles vivió su infancia en la casa de sus padres, hasta los 25 años. Crédito: web ub.edu/web/ub/es

En casa, todos eran muy felices; a veces pasaban hambre, pero nadie se quejaba. La  familia era muy alegre y la madre siempre estaba cantando.

Victoria recordaba de cuando iba con su madre, muy temprano, para limpiar las aulas de clase. Su madre se ponía a cantar… a veces se subía a uno de aquellos púlpitos para que la oyeran mejor sus compañeras. Tenía una voz tan preciosa…

Victoria creció en un ambiente muy cultural, en el que la afición por la música, y de manera especial por el canto, se vivía con gran intensidad en el seno de su familia. El ambiente era el de una familia de recursos limitados, pero poseedores de una gran nobleza.

En Barcelona, Victoria de los Ángeles asistió a las “Escuelas Milá y Fontanals”. Ya de mayor, ella y su hermana Carmen recordaban que en esa escuela, Victoria interpretó por primera vez una composición de Schubert.

Durante la Guerra Civil, aparte de asistir a la escuela, practicó guitarra. La débil oposición paterna fue vencida y en el citado centro estudió solfeo, piano, canto, cultura musical y lengua italiana.

Victoria de los Ángeles er feliz en su casa. Crédito; web ub.edu/web/ub/es
Victoria de los Ángeles er feliz en su casa. Crédito; web ub.edu/web/ub/es

En 1933, Victoria inició los estudios de bachillerato, con gran alegría de sus padres, que estaban felices de que pudiera estudiar.

En la primavera de 1936, su hermana Carmen, tres años mayor que ella y su primera admiradora, la había llevado al Conservatorio Superior de Música del Liceo para que le hicieran una prueba de la voz.

La profesora era entonces la soprano Mercedes Plantada, la cual quedó muy impresionada y sorprendida ante una voz de tan singular belleza y tan bien impostada de forma natural. Pero Victoria tenía sólo 12 años, por lo cual la profesora le recomendó esperar a tener la edad reglamentaria para matricularse; y, mientras tanto, que nadie pudiera estropear su voz privilegiada.

En julio de 1939, Victoria estudiaba tercero de bachillerato, cuando estalló la guerra incivil de España. Fueron casi tres años de penalidades y miserias de todo tipo.

Al finalizar la guerra en 1939, Victoria de los Ángeles tuvo que empezar de nuevo, porque lo anterior ya no valía. Entonces, se concentró de lleno en el estudio de la música y fue dejando de lado el Instituto; algo de lo que siempre se arrepintió.

Su hermana Carmen le sugirió que se presentara nuevamente en el Conservatorio, dado que ya tenía 15 años y era posible que la admitieran.

En junio de 1939, volvieron las dos. Entonces, la profesora de canto era la Sra. Dolores Frau. Después de escuchar a Victoria, la profesora le auguró que si se esforzaba, sería una de las más grandes cantantes del mundo.

La excelente recomendación de Dolores Frau, hizo posible que, en 1940, Victoria ingresara en el Conservatorio del Liceo. Debido a la excelente educación recibida de parte de  Mercedes Plantada, de Dolores Frau, de Teresa García y del maestro Taragó, Victoria descubrió su vocación musical y tan sólo en tres años realizó los estudios correspondientes a seis años.

Mientras cursaba sus estudios en el Conservatorio, su hermana Carmen inscribió a Victoria en un concurso para voces jóvenes, que se emitía en Radio Barcelona, patrocinado por una marca de coñac.

Victoria cursaba su segundo curso de canto en el Conservatorio. Su profesora, Dolores Frau, insistió en que tenía que cantar «La Bohème» de Puccini. Ella misma se encargó de prepararla e incluso maquillarla para el gran día.

Victoria de los Ángeles preparada para cantar en una ópera. Crédito: web unanocheenlaopera.com
Victoria de los Ángeles preparada para cantar en una ópera. Crédito: web unanocheenlaopera.com

El 30 de enero de 1941, Victoria cantó con tanto éxito un aria de “La Bohème”, que obtuvo el primer premio, consistente en una copa, mil pesetas y la asistencia a una función  de ópera. Desde entonces, el papel de la modista Mimí fue uno de sus preferidos.

Con aquellas primeras mil pesetas se compró una muñeca, por las que siempre había tenido pasión y nunca había podido tener; y una docena de huevos para su tía enferma.

Todo lo que ganó posteriormente, hasta que se casó, se lo entregaba a su madre, que la solía acompañar en sus giras.

En 1941, Victoria de los Ángeles cantó por primera vez en el Palau de la Música de Barcelona, acompañada por la arpista María Luisa Sánchez.

Se graduó en el Conservatorio Superior de Música del Liceo, en 1942 cuando contaba 19 años de edad.

Inicios musicales desde 1942 a 1948
En 1942, entró a formar parte del grupo artístico “Ars Musicae”, el primero en Europa dedicado a cultivar la música antigua española.

El fundador de “Ars Musicae” fue José María Lamaña, un hombre apasionado por la música y que trabajaba de día como oficial superior de ferrocarril, y cuya verdadera pasión era la musicología.

Lamaña poseía un profundo conocimiento de la música en general y particularmente del repertorio vocal. Acogió a Victoria como a una hija.

El grupo Ars Musicae fue fundado en Barcelona, en 1935, por José María Lamaña. Crédito: web es.wikipedia.org/wiki
El grupo Ars Musicae fue fundado en Barcelona, en 1935, por José María Lamaña. Crédito: web es.wikipedia.org/wiki

En las sesiones diarias de grupo, Victoria pudo aprender con él un amplio repertorio musical que iba desde los anónimos medievales y del renacimiento español, pasando por los grandes maestros del barroco, el lied alemán, los compositores franceses y, obviamente, por los compositores españoles.

Gracias a José María Lamaña y a su grupo “Ars Musicae”, Victoria de los Ángeles asimiló gran parte del inmenso tesoro de la música española. La voz de Victoria de los Ángeles la propagó por todo el mundo en sus recitales, durante casi 50 años de vida profesional.

El 19 de mayo de 1944, fue el día del auténtico debut de Victoria de los Ángeles. En ese día dio un recital en el Palacio de la Música de Barcelona.

Menos de un año más tarde, el 15 de enero de 1945 actuó en el Teatro del Liceo de Barcelona. En esa gran ocasión interpretó el papel de la “Condesa” en la ópera “Las bodas de Fígaro”, de Mozart.

Poco después, también en el Teatro del Liceo de Barcelona, obtuvo un notable éxito con su participación en la “Misa de la Coronación”, de Mozart; y en el oratorio “Jephté”, de Giacomo Carissimi.

En 1947, Victoria de los Ángeles saltó definitivamente a la fama, al ganar por votación unánime del jurado, el Primer Premio en el “Concurso Internacional de Canto de Ginebra”.

Lo primero que hizo Victoria, desde el modesto hotelito donde se hospedaba, fue llamar por teléfono a su casa y al grupo “Ars Musicae” para decirles que había ganado. Nadie había pensado que lo lograría, pues en estos concursos tenían mejor acogida las  voces  wagnerianas. Pero, en esta ocasión, la dulzura y sutileza con que cantaba Victoria, conquistó al jurado.

Después de este triunfo, cantó en el Teatro del Liceo de Barcelona, la ópera “Tanhauser” de Richard Wagner; seguidamente obtuvo tres grandes éxitos en el Covent Garden de Londres, en el Royal Albert Hall de Londres y en la Scala de Milán.

Imagen del coro de los peregrinos, de la óperanTanhauser”. Crédito: web labellezadeescuchar.blogspot.com
Imagen del coro de los peregrinos, de la óperanTanhauser”. Crédito: web labellezadeescuchar.blogspot.com

En 1948, la BBC de Londres la invitó a cantar el personaje de la gitana Salud, de la ópera «La vida breve» de Manuel de Falla. Lo hizo acompañada por la orquesta de la BBC. A partir de entonces su carrera ya fue imparable.

En 1948, se casó con el empresario Enrique Magriñá, y abandonó su humilde casa familiar. Tuvieron dos hijos. El mayor de ellos falleció en 1998. El segundo, padece el síndrome de Down.

La vida castigó con fuerza a Victoria de los Ángeles. Detrás de los escenarios, en el silencio solitario que seguía al aplauso y al éxito, Victoria pasó trances muy duros. Sobre todo cuando murió su hijo mayor; y cuando su esposo se fugó con todo, y la dejó con lo puesto.

En 1949, interpretó en la Ópera de París el papel de Margarita, en la ópera “Fausto”, de Gounod.

En 1950, debutó en el Festival de Salzburgo y en la Royal Opera House; fue la modista Mimí de La Bohème de Giacomo Puccini,  en el Covent Garden londinense. Los 11 minutos de ovación al final de la primera de las arias de Mimí, hicieron historia en el famoso coliseo londinense. En el Covent Garden de Londres, siguió actuando de forma regular hasta 1961.

En la temporada 1950-1951, en Nueva York, cantó en el Carnegie Hall y en el Metropolitan Opera House. Interpretó a Margarita, de la ópera “Fausto” de Gounod;  a Madame Butterfly, de la ópera de Giacomo Puccini; y a Mimi, de “La Bohème” de Puccini. Hasta el año 1961, actuó varias veces en el Metropolitan de Nueva York.

Victoria de los Ángeles cantando la “Mimí”, de Puccini. Crédito: web youtube.com
Victoria de los Ángeles cantando la “Mimí”, de Puccini. Crédito: web youtube.com

Hay un hecho que mostró claramente el espíritu de Victoria de los Ángeles. Era Navidad y la gran Renata Tebaldi iba a interpretar Pésaro”, en “La Traviata” de Verdi, en el Metropolitan de Nueva York. Pero, la Tebaldi tuvo que abandonar Nueva York para irse de inmediato a Italia, porque había fallecido su madre.

Rudolf Bing, gerente del teatro neoyorquino, le suplicó a Victoria que sustituyera a Renata Tevaldi en “La Traviata”. Victoria accedió de imediato; y Bing, agradecido, hizo venir de Viena nada menos que a los Niños Cantores para que le dedicaran unos villancicos, lo que hicieron en medio de la ovación de un público entregado.

En sólo tres años y sólo siete después de su debut, Victoria de los Ángeles ya había cantando en los teatros más importantes del mundo.

Entre los años 1950 y 1956, Victoria de los Ángeles cantó repetidas veces en la Scala de Milán.

Entre los años 1952 y 1980, fue invitada frecuentemente para cantar en el Teatro Colón de Buenos Aires. Debutó como “Madame Butterfly” y se la recuerda por sus magníficas actuaciones en “El barbero de Sevilla”, “Pelleas y Melisanda”, “Las bodas de Fígaro” y “Lohengrin”.

En 1961,  Victoria de los Ángeles cantó en el papel de Reina Isabel, en el estreno mundial de “La Atlántida”, de Manuel de Falla, en el Gran Teatro del Liceo, de Barcelona.

Manuel de Falla, músico, artista y gaditano. Crédito: web catedraldecadiz.com
Manuel de Falla, músico, artista y gaditano. Crédito: web catedraldecadiz.com

La Atlántida” es una cantata escénica con música de Manuel de Falla y Ernesto Halffter; el texto consta de fragmentos del poema épico de Jacinto Verdaguer, que había obsesionado a Falla desde su infancia y en el cual veía reflejadas todas sus preocupaciones filosóficas, religiosas y humanísticas. Es una gran cantata para solistas, coro y orquesta que había de representarse escenificada.

Manuel de Falla dedicó los últimos veinte años de vida a esta cantata. Al morir en 1946, durante su exilio en Argentina, la dejó inconclusa. El músico Ernesto Halffter, que había sido discípulo suyo, la terminó en una primera versión sin escenificar.

Victoria de los Ángeles fue la primera cantante española que actuó en el Festival de Ópera de Bayreuth. Fue en las temporadas 1961 y 1962, interpretando el papel de Elisabeth, de Tannhäuser, a las órdenes del nieto de Richard Wagner. Su gran talento y su voz bellísima hacían de ella una intérprete excepcional que sabía adaptarse a todos los papeles, lo mismo líricos que dramáticos.

Victoria trabajó con los mejores directores y pianistas que la acompañaron durante gran parte de su trayectoria profesional.

A ella no le gustaba utilizar la palabra «acompañante«, pues consideraba que el piano era tan importante como la voz; y atribuía a los pianistas que actuaban con ella, el cincuenta por ciento de sus éxitos.

Con el pianista Gerald Moore hizo grabaciones insuperables. Alicia de Larrocha, la pianista española más famosa en la actualidad, unos meses mayor que Victoria, también la acompañó en una grabación que hicieron para la casa «Odeón» cuando ambas tenían tan sólo dieciséis años.

Curiosamente,  en España se la ignoró durante muchos años, con la honrosa excepción del Festival de Música y Danza de Granada. El público granadino pudo disfrutar de su arte, desde 1957 y luego, con asiduidad durante una docena de años consecutivos.

En Granada actuó bajo la batuta de los inolvidables Argenta y Toldrá y dio vida a la primera «Atlántida» de Manuel de Falla en el Monasterio de San Jerónimo, en el Patio de los Arrayanes, durante uno de esos atardeceres mágicos de la Alhambra.

María de los Ángeles se retiro de la ópera 1979
En 1979, Victoria de los Ángeles se retiró de la ópera después de protagonizar el papel de Melisande  en “Peleas y Melisande”, ópera en cinco actos con música de Claude Debussy.

Victoria de los Ángeles en su última actuación en escena, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Crédito: web operaworld.es
Victoria de los Ángeles en su última actuación en escena, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Crédito: web operaworld.es

Sin embargo, Victoria de los Ángeles continuó presente de forma ininterrumpida en el mundo de la lírica por medio de recitales hasta principios de 1998, cuando murió el mayor de sus dos hijos.

Cada vez era más solicitada por directores y empresarios. En el campo del concierto no tenía rival: ella  presentaba una nueva visión de lo que es un recital de canto. Iniciaba sus programas con arias del barroco europeo, seguidas de lieder alemanes y composiciones francesas, para finalizar con los autores españoles a los que nuestra soprano propagó por todo el mundo.

Tras varios años sin actuar en Madrid, Victoria de los Ángeles reapareció, en mayo de 1985, con un recital, obteniendo un gran éxito en el Teatro Real. Su voz habría sido especial para hacer un hermoso dúo con la soprano neozelandeza Kiri Te Kanawa,

En 1986 actuó en Polonia, Sudamérica, Centroamérica y Japón. En este último país plantaron un cerezo con su nombre, en Nagasaki, en reconocimiento a sus magistrales interpretaciones de “Madame Butterfly”, de Puccini.

El 24 de julio de 1992, Victoria de los Ángeles acudió al gran Teatro del Liceo de Barcelona, para ofrecer un recital, tras 27 años de ausencia de este escenario. Su alejamiento del célebre teatro barcelonés se debió, según ella, a que su presencia fue vetada por Carlos Caballé, empresario teatral y hermano de Montserrat Caballé.

El 25 de julio de 1992, Victoria participó en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Victoria estuvo presente en su ciudad, en este gran acontecimiento deportivo mundial. Crédito: web elpais.com/deportes
Victoria estuvo presente en su ciudad, en este gran acontecimiento deportivo mundial. Crédito: web elpais.com/deportes

Es muy destacable la atención especial que Victoria siempre dedicó al lied, en el que brilló con luz propia. Dio su último recital en 1996, a los 72 años.

En abril de 1991, el cantautor Lluis Llach presentó un nuevo LP “Torna aviat”. Victoria de los Ángeles colaboró en una de las canciones: “Au blanca” (Ave blanca).

Grabaciones realizadas por Victoria de los Ángeles
Victoria de los Ángeles realizó gran número de grabaciones que son auténticas referencias del canto lírico. Su discografía es abundante y magnífica.

Imagen éxitos. Victoria de los Ángeles la gran dama de la lírica. Web codalario.com

Basta con mirar no sólo los títulos de ópera sino también sus compañeros de grabación y los directores:

  • “I Pagliacci”, con Jussi Björling y Leonard Warren, dirigidos por Renato Cellini (1953).
  • “Madame Butterfly”, la primera grabación con Giuseppe di Stefano y Tito Gobbi, dirigidos por Gian Andrea Gavazzeni (1954).
  • “La Bohème”, con Jussi Björling, dirigidos por sir Thomas Beecham (1955).
  • “Manon”, con Henry Legay, dirigidos por Pierre Monteux (1955).
  • “Simón Boccanegra”, con Tito Gobbi y Boris Christoff, dirigidos por Gabriele Santini (1957).
  • “Carmen”, con Nicolai Gedda, dirigidos por sir Thomas Beecham (1958).
  • “Madame Butterfly”, la segunda grabación, con Jussi Björling, dirigidos por Gabriele Santini (1959).
  • “El barbero de Sevilla”, con Sesto Bruscantini y Luigi Alva, dirigidos por Vittorio Gui (1962).
  • Cavalleria rusticana, con Franco Corelli, dirigidos por Gabriele Santini (1962).
  • “Shéhérazade”, cinco Mélodies Populaires Grecques, de Maurice Ravel, con Georges Pretre, Gonzalo Soriano, Orchestre de la Societe du Conservatoire Paris (1963).
  • Los cuentos de Hoffmann”, con Nicolai Gedda y Elisabeth Schwarzkopf, dirigidos por Andre Cluytens (1965).
  • “Melodies”, con el pianista Gonzalo Soriano, una recopilación de canciones de compositores franceses: Gabriel Faure, Claude Debussy, Maurice Ravel y Reynaldo Hahn. (1967).
  • “20th Century Spanish Songs”, también con Gonzalo Soriano, obras de Frederic Mompou, Joaquín Turina y Xavier Montsalvatge.

Quien tenga en casa algunas de estas grabaciones, posee un auténtico tesoro. Premios y honores recibidos por Victoria de los Ángeles

A lo largo de su carrera, Victoria de los Ángeles cosechó honrosas distinciones y merecidos premios:

  • El Gran Premio de la Academia Francesa al mejor disco en los años 1953, 1955 y 1956.
  • La Medalla de Oro del Gran Liceo de Barcelona (1955).
  • La Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona (1958).
  • La Banda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (1962).
  • El Premio Nacional de Música de 1978.
  • El Premio Nacional de Música de España (1980).
  • La Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña (1982).
  • Investida “doctora Honoris Causa” por la Universidad de Barcelona (23 de diciembre de 1987). Fue una de sus mayores alegrías verse de nuevo en ese Paraninfo, donde tanto había jugado de pequeña; en ese mismo recinto donde un día encontró un viejo piano vertical estropeado y lleno de polvo, que intentaba tocar como podía y cuidó con mimo durante la guerra para que no le cayeran goteras encima.
  • Un homenaje en el Palau de la Música de Barcelona (19 de mayo de 1989).
  • Elegida “Miembro Honorario” de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid (6 de noviembre de 1989).
  • Premio Príncipe de Asturias de las Artes, junto con Montserrat Caballé, Teresa Berganza, José Carreras, Pilar Lorengar, Alfredo Kraus y Plácido Domingo (12 de abril de 1991).

    Victoria de los Ángeles y los mejores representantes de la lírica española. Crédito: web fpa.es
    Victoria de los Ángeles y los mejores representantes de la lírica española. Crédito: web fpa.es

Muerte y sepelio de Victoria de los Ángeles
El 30 de diciembre de 2004, Victoria de los Ángeles ingresó en la  Clínica Teknon, de Barcelona, debido a una fuerte bronquitis.

Dos semanas más tarde, el 15 de enero de 2005, España se despertó con la triste noticia del fallecimiento de su gran soprano. Victoria de los Ángeles tenía 80 años y se había ido para siempre una de las más grandes voces líricas del siglo XX.

La capilla ardiente se instaló en el Palacio de la Generalitat de Catalunya, para que la ciudadanía pudiera visitarla. El funeral tuvo lugar en la Basílica de Santa María del Mar de Barcelona, el 17 de enero de 2005.

Montserrat Caballé lamentó que Victoria hubiera sido más conocida fuera de Cataluña que dentro. Numerosos representantes del mundo cultural destacaron su admiración por esta gran soprano española. Entre ellos, el director artístico del Teatro Real de Madrid y el tenor peruano Juan Diego Flores.

Decía Jesús López Cobos, director musical del Teatro Real de Madrid, recordándola tras su fallecimiento en 2005, que: “Victoria poseía un timbre nítido y mediterráneo: la voz española ideal… Lo que más me impresionaba de ella, era su gran musicalidad y su profundo conocimiento de los diversos estilos”.

María de los Ángeles siempre será recordada como una de las mejores sopranos españolas. Crédito: web elpais.com/cultura
María de los Ángeles siempre será recordada como una de las mejores sopranos españolas. Crédito: web elpais.com/cultura

 

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