Biografía de Sofía Kovalevskaya

Sofía Kovalevskaya notable matemática rusa Sofía Kovalevskaya era una inteligente mujer rusa que se apasionó por las matemáticas. Crédito: Wikipedia Commons.

Sofía Kovalevskaya fue una brillante matemática rusa, la primera mujer que consiguió una plaza como profesora universitaria en Europa, concretamente en Suecia.

Datos familiares de Sofía Kovalevskaya

Sofía Kovalevskaya nació en Moscú, el 15 de enero de 1850. Su abuelo era descendiente de uno de los reyes de Hungría. Al casarse con una mujer gitana, perdió el título de príncipe, que le correspondía por herencia familiar.
El padre de Sofía, Vasili Krukovski un general de artillería, era de ascendencia polaca. Su madre Elizaveta Shubert, hija del astrónomo de origen alemán Fiodor Fiodorovitch Schubert, era originaria de Bielorrusia.
En 1858, cuando Sofía ya tenía ocho años, sus padres se fueron a vivir al pueblo de Palibino, en Bielorrusia.

Bielorrusia país natal de Sofía Kovelevskaya
Bielorrusia se llama ahora República de Belarús. La capital es Minsk. Crédito: web mapas del mundo.

En el hogar de los Kovalevski reinaba un ambiente cultural que impregnaba la vida de toda la familia: padres, tíos, hijos. Ambos padres pertenecían a la nobleza rusa y frecuentaban los ambientes intelectuales.
Esto influyó en Sofía y se entregó con placer a la lectura y al teatro. En especial, uno de sus tíos que era matemático le enseñó los rudimentos de las matemáticas y de las ciencias.

Estudios y juventud de Sofía Kovalevskaya

Sofía tenía dos hermanos: Aniuta, que era seis años mayor que Sofía; el hermano menor, Fedia, era tres años más pequeño que Sofía.
Los hermanos de Sofía tenían un preceptor que, entre otras disciplinas, les daba clases de matemáticas a Fedia el hermano varón. Admirado por la inteligencia y el interés de Sofía, este señor comenzó a impartirle también a ella las primeras nociones de aritmética y de álgebra.
Cuando su padre se enteró de esto, ordenó interrumpir las clases de matemáticas de su hija, pues no quería tener en casa a una marisabidilla.
Sofía siguió estudiando matemáticas por su cuenta y  leía libros de álgebra por la noche cuando el resto de la familia dormía.
Un vecino, el profesor Tyrtov, mostró a la familia Krukovski un libro que él había publicado. Sofía trató de leerlo y analizó por sí misma lo que era el concepto trigonométrico de seno de un ángulo.
El profesor descubrió así las excepcionales facultades de Sofía, y convenció a su padre de que autorizara los estudios a su hija. Finalmente el señor Krukovski  accedió, y Sofía comenzó a recibir clases particulares.

Matrimonio y estudios de Sofía Kovalevskaya

Dada la imposibilidad de poder matricularse en una universidad rusa, la alternativa de Sofía era ir estudiar en Viena o en alguna otra universidad de Alemania o de Francia.
El problema era que en Rusia NO se les daba pasaporte a las mujeres solteras. Increíble, pero cierto.
Sofía no se arredraba ante nada y decidió solucionar este contratiempo contrayendo un matrimonio de conveniencia con un joven paleontólogo, de nombre Vladimir Kovalevski. Juntos viajaron a Viena, y Sofía pasó a llamarse Sofía Kovalevskaya.
Poco después, en 1869, se inscribió en la Universidad de Heidelberg.
Sus nuevos profesores le aconsejaron ir a Berlín en donde podría recibir clases de Karl Weierstrass, de forma privada pues en esa ciudad no se permitía la formación académica de las mujeres.

Karl Weierstrass, matemático alemán, uno de los padres del análisis moderno. Crédito: Wikipedia.

Karl Weierstrass aceptó encantado a esta nueva alumna tan bien dotada para las matemáticas.
Al mismo tiempo que estudiaba, Sofía Kovalevski comenzó a preparar su trabajo de doctorado.
Cuando estalló la Comuna de París (1871) Sofía marchó allí con su marido para estar con su hermana Anna.
En noviembre de 1872, el matrimonio Kovalevski  regresó a Berlín, en donde Sofía reemprendió sus investigaciones para escribir tres tesis: dos memorias sobre matemáticas y una sobre astronomía, en la que explicaba la forma de los anillos de Saturno.
De su trabajo acerca de ecuaciones con derivadas parciales, resultó lo que más tarde se llamaría “Teorema de Cauchy-Kovalevski”.
El astuto Weierstrass le había buscado a Sofía una universidad que aceptase doctorar a una mujer. Y eligió para ello la Universidad de Gotinga.

La Universidad de Gotinga tiene el título de universidad de excelencia. Crédito: Wikipedia.

Con estas tres tesis, Sofía Kovalevskaya se ganó el honroso título de “doctora summa cum laude” en la Universidad de Gotinga, en 1874. Fue la primera mujer que obtuvo este título no sólo en Alemania, sino en el mundo.
Sin embargo, en ese año y en esa universidad todavía se enseñoreaba un machismo que todavía nos avergüenza: a esta brillante y talentosa mujer, se le concedió el título a condición de que no pasara el examen oral.
Después de este triunfo de su inteligencia y de su trabajo, Sofía Kovalevskaya se fue con su marido a Inglaterra. Una vez ahí, Vladimir Kovalevski trabajó como traductor de Charles Darwin al ruso.

Sofía Kovalevskaya y su marido retornaron a Rusia

En 1878, el matrimonio Kovalevski decidió regresar a Rusia. No fue una buena decisión para Sofía pues ahí en su patria no le convalidaron su título y, por consiguiente, no encontró modo de ejercer su oficio de matemática.
Vladimir Kovalevski  pudo hacer algunas traducciones al ruso, pero se arruinó a causa de algunos negocios que había emprendido. El 17 de octubre de 1878, nació su hija Sofía.
Dos años más tarde, los tres se trasladaron a Moscú, para escapar de los acreedores.
Sofía Kovalevskaya seguía interesada por las matemáticas, y decidió viajar a Berlín durante dos meses para actualizarse y conectar con las investigaciones recientes.
En marzo de 1881, Sofía  se mudó a París con su pequeña hija y dejó en Moscú a su esposo, el cual se había arruinado con malos negocios.
En París, Sofía alternó con los matemáticos franceses más importantes; en julio de 1882 fue aceptada en la Sociedad Matemática de París. 

Sofía Kovalevskaya se trasladó a Suecia en 1884

Gracias a Gustav Mittag-Leffler, antiguo alumno de Weierstrass, Sofía pudo trabajar a prueba durante un año en la Universidad de Estocolmo en 1884 como Privatdozent.

Gustav admirador de Sofía Kovalevsku
Gustav Mittag-Leffler, prestigioso matemático sueco (1846-1927) admirador de Sofía Kovalevskaya. Crédito: Wikipedia Commons.

Sofía era también una buena escritora y participó activamente en la redacción de la revista Acta Mathematica, fundada por Gustav Mittag-Leffler.
En Estocolmo, bajo el firme apoyo del profesor Mittag-Leffler,  pudo comenzar una nueva vida  con clases, viajes y congresos; sobre todo, volcada a lo que era su pasión: la investigación matemática.
En este tiempo, Sofía Kovalevskaya trabajó en aportar una solución al problema de la “rotación de un cuerpo sólido en torno a un punto fijo”. Habían pasado más de 30 años, desde que la Academia de Ciencias de Berlín había propuesto un premio a quien encontrara la solución.
Sofía Kovalevskaya encontró una solución original. Además del premio de Berlín, obtuvo el premio “Bordin de la Academia de Ciencias de París” (en 1888), y el de la Academia de Ciencias de Estocolmo, en 1889.
La solución que encontró Sofía se conoce como la “peonza de Kovalevskaya”.
Además,  la Universidad de Estocolmo la premió dándole un puesto permanente de profesora.

Fallecimiento de Sofía Kovalevskaya

Esta gran matemática falleció de neumonía el diez de febrero de 1891, cuando tenía apenas 41 años.

Honores concedidos a Sofía Kovalevskaya

  • La AWM, “Asociación de Mujeres Matemáticas”, que promueve el financiamiento de talleres en los Estados Unidos para alentar a las niñas a explorar las matemáticas, instauró “El día Sofia Kovalevsky en las escuelas secundarias de los Estados Unidos.
  • También la AWM patrocina un programa denominado “La Conferencia Sofía Kovalevsky”, a fin de destacar cada año las contribuciones significativas de las mujeres en los campos de la matemática aplicada o computacional.
  • El cráter lunar Kovalevskaya recibió este nombre en honor de Sofía.
  • El asteroide (1859) Kovalevskaya, de 46 km de diámetro, lleva su nombre.
  • La Fundación Alexander von Humboldt de Alemania otorga cada dos años el Premio Sofía Kovalevskaya a prometedores jóvenes investigadores de todos los campos.

REFERENCIAS
Mujeres bacanas.
Wikipedia.
Periódico El País.
Mujeres con ciencia.

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